
La historia de Angel Giraldo no empezó en una oficina moderna, sino en el vaivén de los micros y los pasillos de los gimnasios. Mientras estudiaba Nutrición y Gastronomía, aprovechaba sus ratos libres para crear postres que fueran tan ricos como saludables. Sin embargo, el camino no fue fácil, pues su familia, al no ver futuro en su propuesta, le dio la espalda y lo echó de casa. Aun así, fue por sus sueños y Protein Food cuenta con cinco locales en Lima y dos en México.
Protein Food: De dormir en el suelo a construir la marca
En el momento más crítico, Ángel conoció a Claudia Eslava, quien luego se convertiría en su esposa. Ella no solo vio el potencial del producto, sino que se convirtió en el motor del proyecto. Al ver que la demanda aumentaba, decidió dejar su trabajo en un banco para apostar por este proyecto.

Los inicios fueron de puro sacrificio:
- Dormir en el suelo: Pasaron noches difíciles enfocados en ahorrar cada sol para el negocio.
- Trabajo 24/7: Elaboraban los productos de forma artesanal antes de escalar la producción.
- Socio estratégico: Más adelante, se sumó un tercer socio clave para liderar el área de marketing, dándole a la marca el impulso visual y comercial que necesitaba.
Protein Food: Del taller a la internacionalización
Lo que empezó como una venta ambulatoria se transformó en un taller de producción formal. La calidad de sus postres, helados y opciones saladas “fit” les abrió las puertas de los gimnasios más exclusivos y, pronto, de sus propios locales.
Actualmente, Protein Food es un referente para los amantes de la vida sana con puntos de venta estratégicos en Surco, San Miguel, Miraflores, Camacho y Chorrillos. Además, dieron un gran salto a la internacionalización con dos puntos en Querétaro y Ciudad de México.

Protein Food: Expansión sin límites
Para este año, la marca peruana no pisa el freno. Su meta es clara; seguir expandiéndose por todo el Perú y consolidar su presencia en el mercado exterior, demostrando que la comida saludable puede ser un negocio altamente rentable y delicioso.
El dato emprendedor: Protein Food no solo vende comida, vende la prueba de que el “no” de los demás es solo el impulso para llegar más lejos.
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