Federico Bobadilla cuenta que los inicios siempre son complicados, porque necesitaba tener una cartera de clientes, pero el producto se vende solo por la calidad y la presentación. Hoy, las tiendas lo llaman para ofrecer sus vinos. Foto: Katty Gines.
Federico Bobadilla cuenta que los inicios siempre son complicados, porque necesitaba tener una cartera de clientes, pero el producto se vende solo por la calidad y la presentación. Hoy, las tiendas lo llaman para ofrecer sus vinos. Foto: Katty Gines.

Federico Bobadilla dejó los balances contables para sembrar su futuro. Él, junto a su hermano, invirtió sus ahorros para producir frutos rojos de alta calidad en Caraz, Áncash. Al inicio, el reto fue tocar puertas; los hermanos recorrían supermercados ofreciendo sus cosechas frescas. Ante las temporadas de sobreproducción, ambos tomaron una decisión que cambiaría su destino: convertir el excedente en vino artesanal. Hoy, Morandina está en las principales tiendas saludables, en las plataformas de retail y en el Aeropuerto Jorge Chávez. Su meta es internacionalizar la marca.

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Morandina: Dejó su trabajo estable para emprender

Tras años de servicio como contador en una empresa pesquera, el piurano Federico Bobadilla decidió que era momento de invertir en un sueño propio. Con sus ahorros en mano y una visión clara, se unió a su hermano para emprender en la producción de frutos rojos en el corazón de Caraz.

Los inicios fueron complicados, pues Federico y su hermano eran quienes tocaban las puertas de los grandes supermercados, negociando cara a cara para colocar su producción de bayas frescas.

La marca también fabrica néctares y mermeladas. Fotos: Katty Gines.
La marca también fabrica néctares y mermeladas. Fotos: Katty Gines.

Morandina: De la fruta al vino

El negocio dio un salto estratégico cuando decidieron darle un valor agregado a los excedentes de cosecha. En lugar de mermas, los hermanos Bobadilla decidieron elaborar botellas. Así crearon su línea de vinos de frambuesa, arándanos y aguaymantos.

El éxito fue inmediato:

  • Atracción orgánica: El producto fue tan innovador que las tiendas saludables empezaron a buscarlos a ellos.
  • Salto al retail: Hoy cuentan con una presencia sólida en las plataformas digitales de las principales cadenas de retail del país.
Los productos ya ingresaron al nuevo Aeropuerto Jorge Chávez. Foto: Katty Gines.
Los productos ya ingresaron al nuevo Aeropuerto Jorge Chávez. Foto: Katty Gines.

Morandina: Embajadores del Callejón de Huaylas

La marca ha logrado un hito que pocos alcanzan: ingresar al Nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. Con empaques inspirados en los paisajes del Callejón de Huaylas, capturando la esencia de la sierra peruana para los viajeros del mundo.

Morandina: El salto internacional

La marca no se detiene. Para este año, la empresa tiene dos objetivos ambiciosos:

  1. Consolidación nacional: Aumentar su presencia física en más provincias del Perú.
  2. Exportación: Llevar el sabor de Caraz al mercado internacional, posicionando el vino de frutos rojos peruano en vitrinas globales.

Dato Trome:

La historia de Federico demuestra que la contabilidad y el emprendimiento agrícola son la mezcla perfecta cuando se trata de gestionar ahorros y escalar un negocio con valor agregado.

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