Emprende Trome| Cuando apenas tenías 19 años, Denisse Rivera decidió emprender en algo que tanto le apasionaba: el arte y los zapatos. Dejó su carrera de administración bancaria para estudiar diseño del calzado y unirse a su padre, don Raúl, un maestro zapatero que soñaba en tener su marca. Turklove Shoes está en Barranco, Miraflores y Trujillo. Exporta a Estados Unidos y otros países.
Turk significa libertad femenina, una expresión de ser una mujer libre y Love fue una decisión con mi papá. Es ser libre en todo sentido.
Me gustaban los números, pero también el arte en toda su expresión, amo los colores y crear. Llevé unos cursos en Caquetá.
Mi papá es un maestro conocido, ahora dirige el taller. Trabajó para grandes marcas y conocidas (Vialé, Bruno Ferrini, etc), pero siempre quiso tener su marca. Primero fuimos fabrica, trabajamos para Platanitos también. Mi padre lo es todo para mí y al conocer su sueño decidí unirse en este camino.
Iniciamos en el 2018. Yo cambié de carrera y mi papá renunció a su trabajo. Emprender es un reto, dejar algo seguro y estable para crear algo propio, nos aventuramos. Compramos máquinas y materiales. Di rienda suelta a mi creatividad y creamos los primeros modelos.
Al inicio iba de puerta en puerta ofreciendo mis productos. Luego iba a las casas de mis clientas a tomarles las medidas, enseñándoles el cuero. He conocido todo Lima y sin miedo a nada. En pandémica hacia todo virtual y reuniones por zoom. Ahora tengo muchas novias.
Complementamos muy bien, es todo un reto para él y el equipo. Uso diferentes formas de tacos, de patrones de modelaje. Él convierte en realidad todo lo yo sueñe.
Me dicen: tus zapatos son suaves, buena calidad en el acabado y el cuero, se parecen a grandes marcan. Me hace feliz saber que damos la talla a pesar de tener cuatro años en el mercado. Mis zapatos dan confort al pie, son cómodos.
Tuve un mes duro, tenía que aceptar lo que sucedía. Luego del encierro armé pensamientos estratégicos para que el sueño que había avanzado no se apague. Teníamos un almacén de zapatos y comencé a hacer promociones, hice en vivos por Instagram y Facebook. Armé un showroom en mi taller de Villa El Salvador y mis clientas vienen.
Esta es mi manera de dar color y alegría a las personas. Nunca hice colores básicos, siempre opté por poner corazones y estrellas y usar tacones diferentes. Hago cosas arriesgadas. ¡Guau! Qué lindo es encontrar esto en Perú con acabados de calidad. Mis clientas esperan mucho cada colección.
Mujeres que no se rigen a las tendencias, a las que son súper seguras, que les gusta desbordar su personalidad, que donde vayan pisen fuertes acompañadas de sus zapatos y que brillen.
Creo que lo habitual, lo serio, lo común, ya está pasado de moda, la gente desea arriesgar. Quiero levantarme y lucir diferente; en la comida, en la forma de vestir y en los accesorios.
Tener una tienda independiente, compartida con una marca de diseño donde las clientas salgan vestidas de pies a cabeza. Se viene la colección de otoño llena de explosión de colores y vibras positivas.
Si uno trabajo duro verá buenos resultados y esto es para todo el equipo. Nos va muy bien y deseo que nos vaya mejor. Aquí la gente está esperanzada que encuentre lo que está buscando.
El rango que tengo mapeado es de 25 a 55 años. Soy feliz cuando se arriesgan. Ellas saben que todo lo puedo hacer realidad.
Redes sociales, WhatsApp, estoy en dos tiendas multimarcas de Miraflores, Barranco y Trujillo. Exportamos a Estados Unidos, Ecuador y Chile.
TurkLove: un sueño hecho realidad
Maestros zapateros: una pieza importante
Colores favoritos: lila, rosado, celeste.
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