Emprende Trome | Lorena Benza es fotógrafa de profesión, cuenta con una productora y como no podía trabajar , decidió aprovechar el encierro de la primera cuarentena para cocinarle a su familia y postear sus platos en las redes. Sin imaginar nació un negocio que le da dando muy buenos frutos. ‘La Tacu’ se caracteriza por hacer comida de casa y reutilizar el vidrio para reducir el plástico.
El tema de la cocina empezó en el día uno de la cuarentena, empecé a cocinar para pasarla un poco mejor en casa y con la familia. Tenía que motivarme para hacer algo cada día en el encierro, en mi casa siempre fue importante la comida, pues es un símbolo de estar bien y comer rico. Estas recetas las posteaba y con eso ayudé a muchas personas que aprendían a cocinar.
Si puede crecer, yo avanzo poco a poco, no estoy desesperada, además estoy sola no tengo un taller y abarco todo lo que pueda. En Navidad pensé con veinte cenas había llegado a mi límite y al final terminé haciendo cuarenta y las hice perfectas.
A raíz de que me empiezan a llamar para hacer pedidos, para hacerme notas, cuando críticos gastronómicos empiezan a hacer buenos comentarios de mi comida, entonces me doy cuenta que estoy haciendo bien las cosas. Hay algunos que me dicen, ‘gracias por traerme a mi mamá a la mesa’, pues es comida muy casera.
Definitivamente sí, pero también me ayudó ser productora de Elefante Producciones, donde tuve mucha experiencia en hacer catálogos y fotos de comidas. Hay muchos secretitos para aplicar, como el remolino del puré que con unas técnicas salen muy bien, y así se aplica en otros platos.
Porque desde chica me llamaban así, yo soy de buen diente, bien ‘tacuchi’.
Fidelizarlo, atenderlo a la perfección, darle más de lo que cree que va a recibir, buena presentación, un plato impecable. Siempre les pregunto con qué papa quieren que les haga determinado plato o qué presa les sirvo. La comida va caliente.
Muy importante, sería una loca en pensar abrir un local ahora, todo son las redes sociales y el delivery, también envío mi carta al grupo de WhatsApp y estoy en paginas de datos donde la gente pregunta y busca.
Los precios no son de menú, yo no compito por precio sino con calidad, cocino como si lo hiciera para familia y trabajo con buenos insumos. Un plato está entre 25 a 30 soles como los pueden conseguir en restaurantes, pero mi comida es casera, a eso le sumo el reparto, pues voy dos veces, para dejar y recoger los tapers de vidrio.
El ají de gallina, lasagna, sancochado, asado con puré, pero hay otros que también tienen demanda. Segundo diría que está el quinoto con pollito a la miel, olluquitos, arroz con pollo, carapulcra.
Por el vidrio, mis recipientes marcan la diferencia, porque yo sepa no ha nadie que entregue comida en estos envases que hacen llegar caliente y en buen estado.
Meterle pasión y ganas a lo que haces porque de lo contrario serás uno más del montón y vas a terminar dejándolo todo porque te vas a aburrir.
A Lorena le resulta muy bien el acercamiento macro, porque trata de mostrar el primer plano del producto para que se vea rico, provocativo y jugoso.
TAMBIÉN PUEDES LEER: El Populacho: ‘Muchos vienen de lejos y se van contentos’
Contenido GEC