Las nuevas imágenes de la masacre ocurrida en Trujillo muestran uno de los momentos más dramáticos del ataque: una de las jóvenes intenta pedir clemencia a sus agresores mientras los criminales ejecutan su violenta incursión, en un caso que dejó cuatro personas asesinadas y al empresario Jenns Lara Tantaquilla secuestrado.
El material fue difundido en exclusiva por el programa ‘Beto a Saber’ y corresponde a cámaras de seguridad que registraron parte de lo sucedido durante la madrugada del domingo 30 de agosto. Aunque la calidad de las imágenes no permite apreciar todos los detalles, sí deja ver la actuación de los atacantes y el momento en que se llevan al empresario.
La escena que más impactó a Beto Ortiz fue la protagonizada por una de las chicas que se encontraba en el lugar. En medio del ataque, la joven aparece realizando gestos con las manos mientras intenta pedir que no le hagan daño.
“Es escalofriante a pesar de que por ser cámaras de seguridad no son imágenes muy nítidas, pero en el momento del ataque se pueden ver las manos de una de las chicas tratando de pedir clemencia, pidiendo por favor que no le hagan daño”, manifestó el periodista.
La secuencia también permite establecer que, cuando se produjo el secuestro de Lara Tantaquilla, tres de las personas asesinadas ya habían perdido la vida. El empresario fue posteriormente raptado por los sujetos que aparecen en las grabaciones.
Ortiz llamó la atención sobre la apariencia y los movimientos de los atacantes. Para el conductor, las imágenes revelan un grupo con características distintas a las de los jóvenes que fueron presentados posteriormente como detenidos por la Policía.
Uno de los aspectos que destacó fue la forma en que los sujetos portaban los rifles de asalto. El periodista consideró que esa manera de manejar el armamento evidenciaría preparación y experiencia.
“Estos son profesionales. No solamente por el porte militar, por la manera de agarrar estos rifles de asalto. Es imposible que estos asesinos sean los personajes menuditos que nos han presentado”, afirmó.
Las imágenes volvieron a poner sobre la mesa las dudas expresadas durante el programa respecto a la identidad y el perfil de los responsables de la masacre. Ortiz sostuvo que el ataque habría requerido manejo profesional de armas de guerra y tácticas complejas.
El comunicador también cuestionó las diligencias realizadas después del crimen. Entre sus interrogantes planteó si los dos agentes de seguridad asesinados fueron sometidos a una prueba de absorción atómica para determinar si utilizaron sus armas durante el enfrentamiento.
“A los agentes de seguridad que fueron asesinados de esta manera escalofriante, ¿han pasado por una prueba de absorción atómica? ¿Se sabe acaso si pudieron defenderse?”, preguntó.
Ortiz también puso en duda que se hayan realizado las mismas verificaciones a los detenidos para determinar si habían disparado armas antes de ser capturados.
“A los detenidos, ¿se les ha hecho algún tipo de pericia? ¿Sabemos si en el… si han disparado armas antes de haber sido detenidos? No, no se ha hecho ningún tipo de pericia”, sostuvo.
El periodista exhibió además un acta de declaración testimonial presentada ante dependencias policiales por un testigo del atentado. Según afirmó, esa declaración no habría sido considerada dentro de las diligencias del caso.
Durante el programa también se cuestionaron algunos elementos relacionados con el móvil del ataque. Se precisó que los dos miembros de seguridad asesinados no formaban parte del resguardo permanente del empresario minero, sino que trabajaban para la empresa Army United y realizaban labores eventuales.
Asimismo, se señaló que las jóvenes presentes en el lugar trabajaban como anfitrionas en locales nocturnos de Trujillo y que no tenían una relación sentimental con Lara Tantaquilla.
Otro de los puntos planteados fue la posible presencia de minerales o lingotes de oro en el vehículo interceptado. Ortiz consideró que esta hipótesis debía ser evaluada dentro de las investigaciones.
Las nuevas imágenes, con la joven levantando las manos en busca de clemencia, se convirtieron así en otro elemento expuesto por el programa para cuestionar cómo se desarrolló el ataque y quiénes fueron realmente sus autores.
Mientras las investigaciones continúan, el material de las cámaras de seguridad aporta una nueva mirada sobre los minutos en que las víctimas quedaron frente a sus agresores. Para Ortiz, la forma de actuar y el manejo de las armas observados en las imágenes mantienen abiertas las interrogantes sobre los responsables de la masacre.
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