
Terrorismo nunca más. Florindo Eleuterio Flores Hala, conocido como ‘Camarada Artemio’, recibió una segunda condena a cadena perpetua por su responsabilidad como autor mediato en cuatro emboscadas contra miembros del Ejército peruano ocurridas en Tocache, San Martín, en 1996. El Poder Judicial también ordenó que pague S/20 mil de reparación civil al Estado, aunque aclaró que esta nueva pena no tendrá ejecución efectiva porque ya cumple otra prisión perpetua.
La decisión fue emitida por la Tercera Sala Penal Superior Liquidadora Transitoria, que declaró penalmente responsable al excabecilla de Sendero Luminoso por el delito contra la tranquilidad pública, en la modalidad de terrorismo, en agravio del Estado.
El tribunal consideró acreditada su responsabilidad por los cuatro ataques perpetrados contra patrullas militares en la provincia de Tocache, cuando Flores Hala ocupaba una posición de dirección dentro de la organización terrorista.
Los hechos ocurrieron hace tres décadas, cuando la facción del Huallaga de Sendero Luminoso mantenía actividades en esa zona de San Martín. La resolución judicial atribuyó al denominado ‘Artemio’ la responsabilidad como autor mediato por las acciones violentas incluidas en el proceso.
CUATRO EMBOSCADAS Y UNA NUEVA PERPETUA
El colegiado estuvo integrado por los magistrados Máximo Francisco Maguiña Castro, Reli Jacinto Callata Vega y Helbert Iván Llerena Lezama. La sentencia fue unánime y se sustentó en los lineamientos procesales establecidos para los delitos de terrorismo.
La nueva condena establece que Flores Hala deberá pagar S/20 mil como reparación civil a favor del Estado. Al mismo tiempo, la sala dispuso excluir el pago de días multa.
Sin embargo, el propio tribunal precisó que la segunda cadena perpetua no será ejecutada de manera efectiva. La razón es que el sentenciado ya cumple una pena de prisión perpetua por otro proceso relacionado con sus actividades dentro de Sendero Luminoso.
La resolución se suma así al historial judicial de quien fue uno de los principales dirigentes de la facción del Huallaga. Tras su captura, la justicia peruana lo condenó anteriormente por delitos de terrorismo, narcotráfico y lavado de activos vinculados con su actuación en el valle del Huallaga.
La Fiscalía, según los textos judiciales, ratificó su conformidad con la condena después de escuchar la resolución emitida durante la audiencia pública.

DE LA CLANDESTINIDAD A UNA SEGUNDA CONDENA
‘Camarada Artemio’ fue capturado el 12 de febrero de 2012, en el distrito de La Pólvora, región San Martín, como resultado de la denominada Operación Crepúsculo. Para entonces, las fuerzas del orden llevaban adelante labores de inteligencia militar y policial para ubicarlo.
Tres días antes de su intervención, Flores Hala había resultado herido durante un enfrentamiento con las fuerzas del orden en Santa Rosa de Mishollo. Posteriormente fue trasladado para ser sometido al proceso judicial correspondiente.
El ahora condenado había integrado desde la década de 1980 la organización terrorista fundada por Abimael Guzmán. Con el paso de los años llegó a convertirse en dirigente de la facción que operaba en el Huallaga.
Su captura fue presentada como el final de la estructura del Comité Regional Huallaga que operaba en esa zona del país. Desde entonces permanece recluido cumpliendo las sanciones impuestas por la justicia peruana.

Ahora, trece años después de aquella captura, el Poder Judicial volvió a imponerle la máxima pena. Esta vez, por cuatro emboscadas contra integrantes del Ejército ocurridas en Tocache durante 1996.
La nueva sentencia no modifica su actual condición penitenciaria, pues la primera cadena perpetua que cumple continúa vigente. Pero incorpora otra condena por hechos que, de acuerdo con la sala superior, tuvieron como responsable mediato al entonces dirigente de Sendero Luminoso.
Así, el nombre de ‘Camarada Artemio’ vuelve a aparecer en una resolución judicial vinculada con hechos ocurridos durante los años de violencia terrorista en el Alto Huallaga.












