Un nuevo testimonio relacionado con el secuestro de Jenss Lara Tantaquilla y el asesinato de sus cuatro acompañantes en Trujillo durante la madrugada del 30 de agosto fue presentado en el programa ‘Beto a Saber’. Se trata de la declaración formal de un ciudadano que aseguró haber tenido contacto con un sujeto vestido con uniforme policial.
De acuerdo con el documento policial expuesto en el programa, el testigo se encontraba acompañado de un familiar y había acudido previamente a una discoteca de la ciudad. Posteriormente, ambos se dirigieron a un establecimiento de comida ubicado en la avenida Húsares de Junín.
El declarante señaló que, alrededor de las 2:10 a. m., mientras se retiraban del lugar, escucharon detonaciones que, según su percepción, habrían sido efectuadas con un arma equipada con silenciador. Luego continuaron su recorrido hacia la calle San Ildefonso.
En ese trayecto, un hombre vestido con uniforme policial y portando un arma de fuego interceptó el vehículo. El sujeto subió a la parte posterior de la unidad y los ocupantes inicialmente asumieron que se trataba de un agente que realizaba un seguimiento a otras personas. Durante el contacto, el testigo afirmó: “Me percaté que tenía acento de venezolano”.
Según la declaración, el hombre permaneció dentro del automóvil mientras recorrían diferentes calles de Trujillo, entre ellas la avenida Larco y el paseo de las Aguas. Durante el trayecto, preguntó en reiteradas ocasiones hacia dónde se dirigía el vehículo y mantuvo su atención en un dispositivo móvil.
El recorrido continuó hasta el pasaje Santa Rosa, donde el sujeto ordenó al conductor detener la marcha. Antes de abandonar la unidad, sacó su arma de fuego, apuntó hacia la parte delantera del vehículo y amenazó a los ocupantes.
El testigo relató que el hombre les dijo: “Ustedes no han visto nada, directito a su casa”. En el acta, además, describió al individuo como un hombre delgado, de aproximadamente 1.73 metros de estatura y tez trigueña.
La declaración precisa que el sujeto llevaba un pasamontañas que le cubría hasta la nariz, casco táctico, chaleco antibalas con la inscripción “Policía” y botines. Tras su descenso, los ocupantes se dirigieron a una estación de servicio cercana para comunicarse con el agente policial propietario del automóvil y posteriormente acudieron ante las autoridades para formalizar la denuncia.
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