Henry Tirado Salazar, alias ‘Sapo’, cayó abatido dentro de su taller automotriz en Chorrillos. Eran alrededor de las 2 de la tarde del 6 de mayo cuando dos sicarios llegaron hasta el local, ubicado cerca al Morro Solar, y ejecutaron el ataque frente a quienes se encontraban en la zona.
La Policía Nacional confirmó que la víctima era señalada como presunto cabecilla de la banda criminal ‘Los Mexicanos’, organización vinculada a extorsiones y sicariato en distritos del sur de Lima.
Según la información preliminar, Tirado había recibido un vehículo para reparación y permanecía dentro del taller cuando los atacantes aparecieron en motocicleta. Uno de ellos descendió armado y caminó directamente hacia su objetivo.
El sicario disparó entre seis y ocho veces a quemarropa contra el hombre conocido en el mundo del hampa como ‘Sapo’. Luego del ataque, se retiró caminando mientras su cómplice lo esperaba en la motocicleta para escapar del lugar.
La modalidad del crimen volvió a mostrar un patrón repetido en Lima: motocicletas, múltiples disparos y una fuga inmediata. El caso es investigado como un presunto ajuste de cuentas vinculado a organizaciones criminales.
La muerte de Tirado también abrió otra interrogante: cómo un hombre capturado en noviembre de 2024 terminó nuevamente en libertad y operando en las calles de Lima.
En aquel entonces, la Policía Nacional anunció su captura como un golpe importante contra ‘Los Mexicanos’. Las autoridades lo sindicaban como implicado en extorsiones y en atentados contra empresas de transporte, entre ellas la línea El Rápido, en San Juan de Miraflores.
El comandante general de la Policía, Víctor Zanabria, informó en ese momento que la detención fue resultado de labores de inteligencia y denuncias ciudadanas realizadas durante el estado de emergencia en Lima y Callao.
Tirado fue intervenido junto a otras 18 personas cuando, según la investigación policial, intentaban apoderarse de un terreno en Villa El Salvador. De ese grupo, cinco fueron identificados como integrantes de ‘Los Mexicanos’.
Las investigaciones policiales señalaban que la organización criminal tenía presencia en varios puntos de Lima Sur y estaba dividida en facciones como ‘Los Mexicanos de San Gabriel’, ‘Los Sanguinarios de San Genaro’ y ‘Los Mexicanos de Manchay’.
Tras el asesinato, agentes de la Policía Nacional y representantes del Ministerio Público iniciaron las diligencias en la escena del crimen. En la zona existen cámaras de seguridad, aunque todavía no se ha confirmado si estaban operativas al momento del ataque.
Los investigadores esperan acceder a las imágenes para identificar a los sicarios y reconstruir la ruta de escape utilizada tras el homicidio.
Mientras tanto, el caso vuelve a poner bajo cuestionamiento las decisiones que permitieron que Tirado recuperara su libertad después de haber sido presentado como uno de los principales objetivos policiales en 2024.
Ahora, el hombre que alguna vez fue mostrado como presunto líder de una organización criminal terminó asesinado dentro de su propio taller, en un crimen que la Policía relaciona con la misma violencia que marcó su historial.
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