
La decisión judicial llegó mientras el vigilante Juan Martínez Torres permanece intubado y bajo estricta vigilancia médica. Un juez del Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de Trujillo ordenó la liberación de Maricsa Polet Alfaro Cerna, de 32 años, conductora que lo atropelló la noche del 3 de mayo en la urbanización El Golf.
La medida dispuso su excarcelación inmediata, salvo que existan otras órdenes de detención, en medio de un caso que ha generado conmoción por la gravedad de las lesiones y por las dudas que surgieron desde el primer momento tras la intervención policial.

Durante la audiencia, Alfaro Cerna tomó la palabra y aseguró que afrontará las consecuencias. “Quiero que sepan que yo realmente me comprometo a cumplir lo que determine y no voy a descansar hasta que las personas agraviadas se encuentren totalmente bien”, dijo ante el magistrado.
En esa misma línea, remarcó su postura frente al proceso. “Me considero una ciudadana trabajadora que lo he demostrado y quiero que les quede claro que desde el primer momento estoy haciéndome responsable y así me quiero mantener”, agregó.
IMPACTO Y ESTADO CRÍTICO
El atropello ocurrió en la intersección de las calles Los Tallanes y Las Capullanas, en el distrito de Víctor Larco. Cámaras de seguridad registraron el momento en que la camioneta Mercedes-Benz impactó al vigilante de 54 años y lo aplastó contra una pared mientras realizaba sus labores.
El diagnóstico es grave. Martínez Torres presenta policontusiones y permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Belén de Trujillo, intubado y con pronóstico reservado. “Es crítico, lo van a pasar a UCI, está intubado, está inconsciente”, relató un familiar.
Vecinos de la zona lo auxiliaron tras el impacto y lo trasladaron al hospital. Desde entonces, su evolución clínica es incierta y se mantiene bajo estricta vigilancia médica.
Mientras tanto, la familia ha rechazado cualquier posibilidad de acuerdo extrajudicial y exige que se determinen responsabilidades. “La situación de Juan es crítica y queremos justicia”, señalaron públicamente.

EBRIEDAD Y CUESTIONAMIENTOS
El peritaje oficial confirmó que la conductora tenía 1.84 gramos de alcohol por litro de sangre, casi cuatro veces el límite permitido en el país. Un informe de la Unidad de Dosaje Etílico la calificó en “estado de ebriedad absoluta conforme a la tabla de alcoholemia”.
A ello se suma que tenía la licencia de conducir vencida desde 2022 y acumulaba infracciones muy graves, con multas que superan los 5500 soles, según registros del Servicio de Administración Tributaria de Trujillo.
El caso también quedó marcado por las irregularidades en el acta policial inicial, que consignó que la víctima había sufrido una caída, versión que fue desmentida por testigos y por las imágenes de las cámaras de seguridad.

Esta situación motivó la rotación de los agentes involucrados y el inicio de una investigación interna. El jefe de la Región Policial La Libertad confirmó que se detectó falta de profesionalismo en la intervención.
En paralelo, la Fiscalía Provincial Penal de Flagrancia de La Libertad solicitó un proceso inmediato por lesiones culposas, así como la imposición de comparecencia con restricciones contra la conductora y la ratificación de la incautación de pruebas.
El proceso continúa y en los próximos días se definirán nuevas medidas. Mientras tanto, el caso mantiene la atención en Trujillo: de un lado, la conductora que asegura asumir su responsabilidad; del otro, un vigilante que lucha por sobrevivir en una cama de UCI.










