“Yo iba colgado en la puerta”, resume Bryan, aún con dificultad para mantenerse en pie. Su testimonio, recogido por un equipo de Buenos Días Perú, reconstruye minuto a minuto una secuencia que comenzó con una combi chocando varios vehículos y terminó con al menos tres personas heridas el último sábado en Chorrillos.
Según relató, el conductor ya había impactado contra otros autos cuando él se acercó a pedirle que se detenga. “Yo me acerqué a hablar con él y el señor me tiró el carro”, contó. En ese instante, un bus se aproximaba por detrás y la única opción para no ser arrollado fue sujetarse de la puerta de la unidad.
Desde allí empezó una pesadilla. “El señor empezó a acelerar duro”, recordó. Bryan dijo que fue arrastrado durante varias cuadras mientras el vehículo seguía chocando en su recorrido, tal como se vio en las imágenes captadas por las cámaras de seguridad. “Me ha agarrado seis cuadras hasta el momento del impacto con la moto”, afirmó.
Durante el trayecto, Bryan aseguró que gritaba para que el conductor se detuviera. “Yo le decía nada más que frene, que frene”, señaló. Sin embargo, el vehículo no se detenía y continuaba avanzando entre personas y otros autos en la vía.
“Había gente en la vía, la gente se apartaba, corría”, narró. En medio del caos, la combi terminó arrollando una mototaxi. Bryan acabó debajo de esa unidad, mientras el vehículo siguió su camino y recién se detuvo más adelante tras chocar contra un árbol y un muro.
El hombre resultó con lesiones en el rostro, las rodillas y otras partes del cuerpo. “Todo me duele”, dijo. Explicó que tiene problemas para dormir y que debe tomar pastillas para controlar el dolor. “Para dormir tengo como tres pastillas que me trae mi mamá”, contó.
Bryan indicó que el vehículo involucrado no tendría SOAT. “Ni el vehículo tiene SOAT”, afirmó, y precisó que su atención médica en el hospital María Auxiliadora fue cubierta por el seguro de la mototaxi afectada.
Actualmente no puede trabajar. “Yo soy chofer de taxi, pero ahorita no estoy trabajando”, señaló. Agregó que depende de la ayuda de familiares y amistades mientras se recupera. “Ahorita, responsable, nadie”, dijo al referirse a quién está asumiendo los gastos.
Sobre las investigaciones, indicó que acudió a la comisaría, pero aún no recibe información concreta. “Nada que me llamen, nada que me informen de quién es el chofer”, sostuvo. El caso está a cargo de la comisaría de Mateo Pumacahua.
Mientras tanto, Bryan enfrenta una recuperación lenta y dolorosa, marcada por la incertidumbre. Su testimonio deja al descubierto no solo la violencia del accidente, sino también la falta de respuestas tras una escena que, como él mismo dijo, “pudo terminar mucho peor”.
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