La pasión por coleccionar las figuras del Mundial 2026 volvió a llenar las calles, pero también reactivó un negocio que las autoridades consideran ilegal. Detrás del popular álbum ‘Tres Reyes’, conocido también como ‘3R’, una red de distribución informal logró colocar miles de ejemplares en el mercado peruano hasta que recientes operativos policiales permitieron detener a 15 personas, incautar más de tres millones de figuritas y desmantelar imprentas clandestinas en Lima.
La producción reapareció coincidiendo con el desarrollo de la Copa Mundial 2026. A diferencia del álbum oficial de Panini, la versión denominada Tres Reyes se comercializó en distintas presentaciones, desde ediciones convencionales hasta versiones de tapa dura y una denominada “edición dorada”, cuyo precio alcanzaba los 80 soles.
El fenómeno se extendió rápidamente en los principales puntos de venta informal. En el Cercado de Lima, especialmente en la avenida Nicolás de Piérola, comerciantes ofrecían el producto incluso en mayores cantidades que el álbum oficial debido a su menor costo y a la alta demanda generada por el torneo.
Entre los coleccionistas y revendedores, las figuritas más buscadas eran las de Lionel Messi, Cristiano Ronaldo y Neymar. Su popularidad elevó el valor de estos cromos dentro de un mercado paralelo que se alimentaba del entusiasmo mundialista y de la circulación de productos sin licencia oficial.
La historia de Tres Reyes no comenzó con el Mundial 2026. Su presencia en el mercado peruano se remonta al Mundial de Rusia 2018, cuando la Comisión de Derecho de Autor de Indecopi inició acciones contra la empresa Capri Internacional S.A., identificada como responsable del desarrollo de la marca.
A través de la Resolución 609-2018/CDA-INDECOPI, la entidad determinó que la compañía infringió derechos patrimoniales de reproducción y distribución relacionados con material fotográfico protegido del álbum oficial World Cup Rusia 2018. Como consecuencia, impuso una multa de 96 UIT, equivalente a 398 mil 400 soles.
La investigación también alcanzó a la aplicación de realidad aumentada denominada ‘Virtual Stickers’, incorporada en el producto. Según determinó Indecopi, existió una utilización no autorizada de contenidos audiovisuales, motivo por el cual se declaró fundada una segunda denuncia contra la empresa.
Durante el proceso, Capri Internacional sostuvo que contaba con los derechos necesarios para utilizar las imágenes incluidas en el álbum. Sin embargo, la autoridad concluyó que no era posible acreditar que las fotografías pertenecieran al autor señalado por la empresa y estableció que correspondían a terceros.
La situación actual de las compañías vinculadas al caso refleja el impacto de las investigaciones. Capri Internacional S.A. figura desde 2023 con condición de baja de oficio ante Sunat. Además, mantiene obligaciones pendientes y multas que continúan vigentes pese al cese de sus actividades registradas.
Las auditorías efectuadas por las autoridades también detectaron que los representantes legales de la firma no pudieron ser ubicados en los domicilios fiscales declarados en Lima y Cusco.
En paralelo, Corporación Gráfica Navarrete S.A., empresa que en años anteriores estuvo vinculada a la infraestructura de impresión de álbumes alternativos, atraviesa un proceso formal de liquidación corporativa. Por su parte, Distribuidora Navarrete emitió un pronunciamiento para deslindar cualquier relación con la elaboración o comercialización del álbum Tres Reyes, precisando que su actividad se limita a la venta de útiles escolares y artículos de oficina.
Mientras tanto, las investigaciones policiales continuaron avanzando. El director de la Policía Fiscal, general PNP Walter Calla, confirmó que la denominación Tres Reyes no cuenta con registros vigentes ante Indecopi. Bajo esa premisa, los agentes desplegaron operativos que permitieron intervenir imprentas clandestinas en Breña y Carabayllo, donde hallaron maquinaria industrial pesada, planchas madre de impresión y grandes cantidades de material falsificado.
El resultado fue contundente: más de tres millones de figuritas ilegales fueron retiradas del mercado y 15 personas quedaron detenidas por presuntos delitos contra la propiedad intelectual y fraude comercial. Con ello, las autoridades golpearon una red que había encontrado en la fiebre mundialista el escenario perfecto para revivir uno de los negocios informales más lucrativos vinculados al coleccionismo deportivo en el país.
Contenido GEC