A pocas semanas de Navidad y Año Nuevo, las altas temperaturas y la humedad asociadas al Fenómeno El Niño podrían complicar la crianza de pollos y pavos en el Perú. El estrés térmico reduce el consumo de alimento, retrasa el crecimiento y eleva los costos. Si afecta a varias granjas, podría generar presiones sobre los precios.
El médico veterinario Jimny Yoel Núñez Delgado, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), advierte sobre los posibles efectos de El Niño: menos peso y mayores costos.
“Con el calor, las aves comen menos para regular su temperatura. Esto retrasa su crecimiento y la llegada al peso comercial. Los pavos requieren especial atención [...] Las aves eliminan el calor mediante la respiración y el jadeo. Con temperaturas y humedad elevadas, este mecanismo pierde eficacia y puede causar deshidratación. En pollos de engorde, superar los 28 o 30 °C puede generar estrés térmico", indicó.
Si el calor afecta a numerosas granjas, podría reducir la disponibilidad de aves y ocasionar problemas de abastecimiento. Esto presionaría los precios, aunque también dependerán del costo del maíz, la soya y el transporte.
Núñez recomienda asegurar agua limpia y fresca, mantener la ventilación y reforzar la bioseguridad. Cerrar los galpones para impedir el ingreso de lluvia es un error, pues acumula calor y gases. A los pequeños criadores les recomienda instalar mallas de sombra, evitar el hacinamiento y mantener seca la cama.
Las precipitaciones intensas podrían causar filtraciones e inundaciones. La humedad favorece microorganismos, acumulación de amoníaco y problemas respiratorios. También puede propiciar hongos y micotoxinas en los alimentos. Por eso, deben conservarse en lugares secos y ventilados, y revisar techos y drenajes.
Es importante que los criadores estén atentos a las señales de estrés térmico en las aves, como el jadeo, las alas separadas del cuerpo y la disminución de su actividad.
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