La tragedia hizo sombra sobre España. Un impresionante choque de un tren de alta velocidad que circulaba por la línea Madrid-Sevilla colisionó contra otro cerca de localidad de Urda, en la provincia de Toledo, dejando más de 60 fallecidos, 80 heridos y escenas degarradoras. El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones lo que activó un gran despliegue de los servicios de emergencia y rescate del resto de pasajeros atrapados.
Los primeros reportes refieren que, el tren AVE de Renfe, había partido de Madrid con destino a Sevilla, alcanzó por detrás a un convoy de la empresa Iryo que permanecía detenido en la vía. La fuerza del choque hizo que varios vagones se salieran de los rieles y que algunos cayeran por un terraplén, complicando las labores de rescate.
Se conoció también, por los reportes de las agencias que ambos trenes viajaban alrededor de 544 pasajeros, por lo que los equipos de emergencia desplegaron recursos para atender a los afectados y colapsaron los servicios médicos cercanos.
Las primeras informaciones oficiales difundidas durante la mañana infirmaban sobre más de 30 el número de fallecidos, pero la cifra escaló hasta 64 muertos mencionada en algunos reportes debe tratarse con cautela hasta que exista una actualización oficial que la respalde y no terninen las labores de rescate y la evaluación de los heridos continuaban mientras se recopilaban nuevos datos.
Las primeras hipótesis apuntaron a un posible error humano en el centro de control ferroviario de Atocha, en Madrid, según informaciones recogidas por medios españoles. Sin embargo, las causas del accidente todavía debían ser determinadas mediante una investigación oficial. El administrador de infraestructuras ferroviarias Adif y las autoridades competentes trabajaban para esclarecer las circunstancias que llevaron al AVE a impactar contra el tren detenido.
La tragedia también generó una reacción de los reyes Felipe VI y Letizia, quienes expresaron su preocupación por lo ocurrido y enviaron un mensaje de solidaridad a las familias de las víctimas. “Estamos conmovidos y preocupados por el accidente ferroviario en Urda (Toledo). Acompañamos en su tristeza a las familias y seres queridos de los fallecidos y enviamos nuestro cariño a los heridos y personas afectadas”, señalaron en un comunicado difundido por la Casa Real.
Asimismo, la Real Federación Española de Fútbol decidió suspender los partidos de la primera ronda de la Copa del Rey programados para este miércoles. La tragedia mantenía en alerta a España mientras avanzaban las labores de emergencia y las autoridades buscaban esclarecer las causas del accidente
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