¡MACABRO FEMINICIDIO! El cuerpo sin vida de una mujer fue hallado cerca de su casa, en el municipio de Warnes, Santa Cruz, Bolivia. La víctima venía siendo buscada desde abril e inicialmente, su familia, creía que estaba de viaje.
La víctima fue encontrada dentro de un pozo, muy cerca de la asienda ganadera; por ello, su pareja, identificado como Guillermo Justiniano Cortez, de 43 años se convirtió en el principal sospechoso.
Tras el crimen de Lorena Opimi de 33 años, el hombre viajó a Chile, donde se ocultó varios meses. La víctima estuvo desaparecida por seis meses y su familia tenía información de que ella supuestamente estaba trabajando en Chile; sin embargo, la información fue desmentida por un familiar cercano a la pareja.
La policía tomó conocimiento de este caso e inició las investigaciones, dando con el pozo y el hallazgo del cuerpo que estaba visiblemente en descomposición.
Guillemo Justiniano Cortez fue aprehendido este sábado 24 de octubre en la localidad de Porongo, donde tras un interrogatorio, confesó haberla enterrado en un pozo cavado con sus propias manos.
El cuerpo de la mujer de 33 años fue llevado a la morgue para la autopsia, mientras el hombre será puesto ante un juez cautelar. La hermana de la víctima creía que ella se encontraba en Chile.
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