Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un sudado de pescado con arrocito graneado, papas nativas sancochadas, rocotito y, para tomar, una manzanilla calientita.
“María, la triste muerte a golpes del joven venezolano Luis Montilla, que trabajaba como barbero y cuyo cadáver fue encontrado en una fosa en un alejado cerro de Villa María del Triunfo, debe darnos algunas enseñanzas. Su desesperada mamita, quien lo estuvo buscando más de un mes, porque desapareció el 19 de mayo, pide ayuda a las autoridades para encontrar al culpable. Señalan que la víctima tenía una relación tormentosa con una pareja que es estilista y que cuando la Policía fue a buscarla, ya se había ido del cuarto que alquilaba en Chorrillos. Tampoco responde las llamadas. Por eso, para las autoridades, se ha convertido en sospechosa.
La cuestión es que para iniciar una relación de amigos o de pareja con alguien hay que tener mucho cuidado. No se puede cometer el error de confiar de buenas a primeras en alguien a quien recién se conoce, o se conoce poco, solo porque cae bien. Hay verdaderos monstruos que se ocultan detrás de una apariencia encantadora, pues precisamente se sirven de esa fachada para perpetrar sus maldades y no despertar sospechas.
Algunos consejos para no ser víctimas.
Gary tiene razón. Me voy, cuídense.
Contenido GEC