
El Chato Matta llegó al restaurante por una parihuela de pescado y mariscos acompañada de arrocito blanco y, para tomar, un emoliente al tiempo. “María, el gran Pancholón me timbró al celular. ‘Chatito, vente volando al saunita del Lawn Tennis, que ya mandé a cambiar las hierbas y están poniendo un mix con cascarita de naranja. Cuidado que te sigan los ‘largadores’ y ‘malaleche’...’.
Cuando llegué, el abogado mujeriego hablaba en medio de su grupo de socios de la Cámara de Tenis. Sus amigos Bejarano, Agüero, Ocampo y el general ‘Chorri’ le preguntaban: ‘¿Pancholón, cómo fue el reencuentro con el doctor Chotillo?’. En medio de las burbujitas del jazcuzzi, el gordito respondía: ‘Bueno, el doctor me invitó a un restaurante de cinco tenedores y apareció con una bella mujer que es mi colega y la llaman ‘Claupa’.
Antes de brindar por el reencuentro, hice uso de la palabra, miré a Chotillo a los ojos y le pedí disculpas por haberlo traicionado hace años con la ‘burrier’. Él me contestó: ‘Maestro, no se preocupe, ya me olvidé de esa traición, quedó en el pasado que usted me partió sin piedad. Sufrí diez años y me preguntaba por qué mi maestro me hizo esto. Tras una década me acordé que cuando era estudiante de medicina, usted me decía que la pampa es para todos y el que se enamora en la calle pierde’
Pancholón continuó: ‘La verdad, sentí que me saqué un peso de encima con las palabras que dijo Chotillo. Hicimos el brindis por el reencuentro, pero cuando miro a un costado me quedé impactado con la belleza de la pareja de mi discípulo. Esa mujer es un monumento. Pero reaccioné y en mi mente me decía: ‘¡Te acabas de disculpar! ¿Qué es lo que quieres? ¿Hacerle tu mirada matadora con tus ojitos verdes? No, por favor. ¡Ya no partas a Chotillo nuevamente!’.
Así que me calmé y empezamos a dialogar con mi colega de la experiencia que tengo como abogado penalista’. Al terminar Pancholón su relato, los sauneros incrédulos le dijeron a coro: ‘Mentira, eres un falso, tú no respetas. Solamente estás tomando ‘una siesta’ porque estás mal de la próstata. Tú te sanas y vas con todo’.
Pancholón subió a su camioneta y puso uno de sus temas favoritos, ‘Amor pirata’: ‘Esta noche, como todas las noches/ Voy a hacerte mía de una y mil maneras/ Esta noche, como todas las noches/ Entre mís fantasías encenderé mi hoguera/ Y olvidaré es un pecado mortal/ Que a la mujer de un amigo se debe respetaaaar’”.

Ese señor Pancholón es tan mujeriego que ni sus amigos le creen que se puede portar bien con una mujer. Ya empezó a ponerse virolo y a sacarle la lengüita a la chica. Por cochino y sinvergüenza va a terminar solo y enfermo. Me voy, cuídense.
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