
Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por unas cachemas fritas con papas doradas, sarsa criolla y, para tomar, una jarra de chicha morada fresquecita.
“María, no puedo dejar de pensar en el horrible final de Zoila Castillo Chanduco, cuyo cuerpo sin vida fue encontrado ayer en Uchiza. Ella había viajado con su hijito de solo seis años para encontrarse en Tocache con el guía turístico Alexis Alcántara, a quien había conocido hace poco más de dos meses en aplicativos de citas. Habían iniciado una relación muy rápido.
Tristemente, el pequeño fue encontrado muerto hace poco y se temía que su mamita también hubiera corrido igual suerte. Pues ayer se confirmó la penosa noticia. Madre e hijo asesinados. El guía turístico, quien es interrogado intensamente por la Policía y que ya confesó, era el principal sospechoso desde el inicio”.
“No quiero ni pensar en los últimos momentos de vida del pequeñín. Ruego porque no haya sufrido ni se haya dado cuenta de nada. Hay que ser un monstruo para quitarle la vida a un ser inocente y tan indefenso.
Esto nos vuelve a demostrar que el mundo está lleno de alimañas, de seres con el alma podrida que no dudan en dañar a cualquiera. Por eso no podemos ser confiados. Nuestra vida y la de nuestros seres queridos está en juego.
María, ayer conversábamos sobre este tema y coincidíamos en que para iniciar una relación, de amistad y mucho más si es amorosa, debemos tomarnos todo el tiempo que sea necesario.
Hay que ir paso a paso. Debemos conocer a las amistades de la persona que nos interesa, a su familia, su círculo laboral. También su comportamiento en diferentes situaciones.
Todo eso lleva tiempo, pero es necesario hacerlo. Iniciar una relación sentimental es mucho más delicado, pues se compartirán muchos espacios y momentos con la otra persona.
Las mujeres deben esforzarse por elegir bien, si después no quieren sufrir golpes, humillaciones y otros maltratos. Ellas y sus hijos, que al final son los más perjudicados”, Gary tiene razón. Me voy, cuídense.








