Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por una cabrilla encebollada con arrocito graneado, ajicito molido y camote amarillo sancochado. Para tomar se pidió una jarrita de naranjada heladita. “María, cada vez los emporios comerciales y malls de Lima se llenan de cientos de miles de personas que pugnan por comprar el regalo que les pidieron sus hijos o la ropita para pasar las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Especialmente los fines de semana ya ni se puede caminar por lugares como Gamarra, Mesa Redonda, Mercado Central o Las Malvinas, así como en centros comerciales. Uno puede demorar horas comprando en esos lugares, en especial las mujeres. Los padres y madres están gastando miles de soles en complacer a sus retoños, especialmente porque estas fiestas planean ser diferentes a los últimos años, donde hubo fuertes restricciones por la pandemia de coronavirus. Incluso ya no se exige mascarillas ni presentar el carné de vacunación para entrar a cualquier local. Tampoco se hace cola y no hay la distancia entre una y otra persona como hace poco. Y pese a que los casos de coronavirus han ido subiendo como la espuma en las últimas semanas, la gente sigue haciendo su vida de lo más normal. No me quiero ni imaginar lo que serán esos emporios y malls a pocas horas de la Navidad.
MIRA: Calma en estos días
Tampoco los locales de fiestas en Año Nuevo. Por eso pido que tomen todo con calma. Planificar sus compras con antelación. Acudir en horas donde no hay mucha gente. Y evitar el traslado de niños a lugares donde hay amontonamiento de gente. Uno no sabe lo que pasará. Puede ser un terremoto o una avalancha de gente, como pasó en Seúl, Corea del Sur, durante el último Halloween. Más de 600 personas murieron aplastadas y asfixiadas al producirse una estampida humana en una estrecha calle. Así que mucho cuidado y sigue estos consejos:
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