
Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un pollito al horno con arrocito blanco, ensalada rusa y ajicito molido. Para tomar pidió una jarra con emoliente. “María, estamos viviendo tiempos cruciales para el país, ya que se vienen las elecciones presidenciales, el domingo 7 de junio, y mucha gente anda acalorada y hasta discuten en los quioscos de periódicos y se insultan. Cada uno tiene derecho a tener su posición política y por ello no debe sentirse más o menos que el otro. Es importante el respeto por las opiniones contrarias.
Hay que calmarse. Hacer una pausa, reflexionar y cuidar nuestra salud, que es un tesoro. Sin salud no se hace nada. El estrés enferma y estudios de una universidad de Estados Unidos revelan que tiene que ver con ciertos tipos de cáncer. Cuando estamos sanos podemos luchar por nuestras metas y disfrutar de la vida. Por eso es importante tener buenos hábitos. Los expertos recomiendan:
- Come sano. Consume verduras, frutas, legumbres y pescado fresco. Evita ingerir productos con grasas saturadas y azúcares, como dulces, tortas, comidas precocidas y jugos envasados. Bebe bastante agua.
- Controla tu peso. Tener más grasa en el cuerpo hace que haya más riesgo cardiovascular, además de que se pueden sufrir males como diabetes.
- Disminuye el consumo de sal. Si bien puede mejorar el sabor de las comidas, está asociada a problemas como hipertensión, retención de líquidos, alteraciones cardiacas.
- Duerme las horas necesarias. Si no se descansa bien se experimenta un aumento de fatiga, somnolencia, menor rendimiento físico y mental.
- Realiza actividad física de forma regular. Casi cualquier tipo de ejercicio es bueno para prevenir y ayudar a solucionar el sobrepeso.
- Disminuye el estrés. Diversos experimentos muestran que las hormonas del estrés afectan al funcionamiento del sistema inmune. Haz ejercicios de respiración, meditación, pinta o escucha música”.
Gary tiene razón. Me voy, cuídense.








