La Seño María

Escándalo por Maju

Si tu pareja te engaña, pues asume el hecho con entereza e inteligencia. Te damos algunos consejos.
Christian Rodríguez confirma que el exesposo de Maju Mantilla fue quien lo atacó. (Foto: Captura de video)

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un pescado frito y chicharrón de pota crujiente, servidos con yuquita y arroz. Para tomar pidió una jarrita de chicha morada. “María, tremendo lo que está pasando con el esposo de la conductora Maju Mantilla. Según denuncia del productor de televisión Christian Rodríguez, hace unos días Gustavo Salcedo, a la sazón pareja de Mantilla, lo golpeó de manera salvaje, pero además -según palabras de su abogada- amenaza a su esposa e hijo menor de edad.

Lo peor es que hasta ahora no se ha conocido la posición de Maju ante estos graves hechos. Ella ha preferido callarse y no deslindar con la violencia del padre de sus hijos, quien ya ha sido denunciado.

Todos hubieran esperado de ella un comunicado condenando las agresiones, más aún porque el otro día el hijo de Christian Rodríguez estuvo a punto de ser dañado porque Salcedo, según la versión del agraviado, chocó su carro de forma violenta.

Gustavo Salcedo cree que su esposa lo engañó con el productor y por eso quiere solucionar el tema a golpes, como si fuera un adolescente de 15 años y no un hombre maduro y padre de familia. Infidelidades y separaciones hay a montones en el mundo.

Si tu pareja te engaña, pues asume el hecho con entereza e inteligencia. Sepárate, que tus hijos no sufran y empieza nuevamente tu vida sentimental. El mundo no se acaba porque tu esposa, novia o conviviente miró a otro hombre. Cierra esa etapa en tu vida. Y sigue estos consejos:

TE PUEDE INTERESAR

Tags Relacionados:

Contenido Sugerido

Contenido GEC

Te puede interesar:

Comandante da mal ejemplo

Amores peligrosos II

Amores peligrosos

Presidente Balcázar, póngase a trabajar

Más en La Seño María

Comandante da mal ejemplo

Pancholón partidor: A la mujer de un amigo se debe respetaaaar

Amores peligrosos II

Amores peligrosos

Presidente Balcázar, póngase a trabajar

Cuidado con la violencia de Antauro