Canales Moscoso no podrá ejercer ningún tipo de función ni portar el uniforme mientras duren las auditorías disciplinarias correspondientes. Foto: captura América Noticias
Canales Moscoso no podrá ejercer ningún tipo de función ni portar el uniforme mientras duren las auditorías disciplinarias correspondientes. Foto: captura América Noticias

Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por un tallarín saltado de pollo con ajicito. Para tomar pidió una jarrita de chicha morada.

María, vergonzoso lo que pasó hace unos días con el comandante de la Policía Manuel Canales Moscoso, quien tras invadir el carril exclusivo del Metropolitano y ser detenido, se negó a identificarse e insultó y amenazó al suboficial que lo intervino.

No solo eso, al ser llevado enmarrocado a la comisaría siguió con su actitud. El Poder Judicial le dictó cuatro meses de prisión preventiva mientras es investigado por el delito de resistencia y desobediencia a la autoridad en agravio del Estado.

María, a la vía del Metropolitano se meten hasta fiscales y otras autoridades, dando un pésimo ejemplo. Sienten que están encima de la ley. La Policía combate el delito, es decir, la afectación de la legalidad. Y por eso es perjudicial que sean ellos mismos los que desconozcan las leyes. Cuando yo era chico, el policía del barrio era uno de los más respetados”.

“Además, era una figura que irradiaba confianza y autoridad. Algo así como sucedía con los profesores. Por eso urge una reorganización de las escuelas de policías, y que la admisión sea mucho más estricta.

No hay un adecuado filtro de los postulantes y tampoco buenos exámenes psicológicos para evitar que gente violenta o de otra índole llegue a integrar el cuerpo policial. Y encima que asciendan hasta altos grados de oficiales, que implica mando de personal.

Demasiados problemas tenemos combatiendo al hampa organizada para ocuparnos de ‘manzanas podridas’ en la institución. La lucha contra la delincuencia no solo pasa por la construcción de más penales, la compra de armas y vehículos para los agentes o leyes más estrictas; también porque nuestros efectivos sean los más aptos moral y profesionalmente.

Esperamos que quien gane las elecciones se fije en este tema y mejore la institución policial, que debe ser más honesta, capaz, profesional, moderna y empática. Ya basta de energúmenos con uniforme”. Gary tiene razón. Me voy, cuídense.

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