¿Sientes que tus huesos están perdiendo fuerza? La osteoporosis, conocida como la “enfermedad silenciosa”, afecta a millones de personas, especialmente mujeres posmenopáusicas y adultos mayores de 65 años, aumentando el riesgo de fracturas con solo un tropiezo. Sin embargo, la clave para un esqueleto fuerte no solo está en el calcio: tus músculos tienen un rol estelar.
La doctora, Mariana Sifuentes, reumatóloga de Centros Médicos MAPFRE, nos explica cómo un estilo de vida activo y el entrenamiento de fuerza son el escudo que tus huesos necesitan.
La osteoporosis es una enfermedad del esqueleto caracterizada por una disminución de la masa ósea y un deterioro en la microarquitectura del tejido óseo. Esto aumenta la fragilidad de los huesos y, en consecuencia, el riesgo de fracturas, incluso por traumatismos leves.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la condición en mujeres como una densidad mineral ósea (DMO) igual o inferior a –2,5 desviaciones estándar respecto al promedio de personas sanas de 20 años, medida mediante densitometría ósea.
Es frecuente en personas de edad avanzada y, especialmente, en mujeres posmenopáusicas debido a la reducción de estrógenos, que acelera la pérdida ósea. No obstante, también afecta a varones y personas mayores de 65 años.
Otros factores de riesgo no modificables:
Factores de riesgo modificables:
La osteoporosis se produce por un desequilibrio entre la formación y la pérdida de hueso, resultando en un hueso más delgado y frágil.
El ejercicio es fundamental para prevenir la osteoporosis porque ayuda a fortalecer los huesos y mejorar la musculatura, el equilibrio y la coordinación. Cuando haces fuerza, los músculos “tiran” del hueso y lo obligan a hacerse más fuerte.
Además, se aconseja realizar actividad física al aire libre para favorecer la síntesis de vitamina D gracias a la exposición moderada al sol.
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