¡APRENDIENDO CON TROME! El escritor peruano Abraham Valdelomar nació en Ica el 27 de abril de 1888 y murió en Ayacucho, a los 31 años, el 3 de noviembre de 1919, un día como hoy, hace 107 años.
Firmaba con el seudónimo de El Conde de Lemos, sobre todo entre 1913 y 1915, sus punzantes crónicas periodísticas y políticas en el diario La Prensa.
Vestido con sombrero y trajes elegantes acompañados de un bastón, inspirado en el escritor Oscar Wilde, a quien admiraba, algunos creían que era un conde de origen noble.
En realidad, Valdelomar provenía de una familia humilde de Ica y no pertenecía a la élite limeña de la época.
Se hacía llamar conde para burlarse de la alta sociedad conservadora, sobre la que escribía con ironía, y para golpear la moral de quienes pretendían excluirlo del ambiente intelectual debido a su origen provinciano.
Se cree que Valdelomar tomó el seudónimo por Pedro Fernández de Castro y Andrade, el VII conde de Lemos, quien en España fue mecenas (protector financiero) de escritores de la talla de Lope de Vega, Miguel de Cervantes, Francisco de Quevedo y Luis de Góngora, gigantes del Siglo de Oro de la literatura.
Tampoco se descarta que se haya inspirado en Pedro Antonio Fernández de Castro (sobrino nieto del anterior) el X conde de Lemos, quien en el siglo XVII fue uno de los virreyes del Perú.
Abraham Valdelomar, quien hizo inmortal la provocadora frase ‘el Perú es Lima, Lima es el Jirón de la Unión, el Jirón de la Unión es el Palais Concert y el Palais Concert soy yo’, escribió cuentos como ‘El caballero Carmelo’ (1913), su obra maestra; ‘El vuelo de los cóndores’ (1914), ‘Los ojos de Judas’ (1914) y ‘Hebaristo, el sauce que murió de amor’ (1917).
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