
En este Mundial de Fútbol 2026, los partidos de la República Democrática del Congo han llamado mucho la atención, no solo porque la selección logró superar la fase de grupos, sino además por un aficionado que pasa todo el juego inmóvil con el brazo derecho en alto.
Su nombre es Michel Kuka Mboladinga, quien parece petrificado en cada encuentro de su selección en homenaje a Patrice Lumumba, líder anticolonialista y primer ministro de la República Democrática del Congo asesinado en 1961.

Resulta que el país africano fue colonia de Bélgica desde 1908 y, bajo el reinado previo de Leopoldo II, fue uno de los lugares más brutales del mundo. Los congoleses eran esclavizados y sufrían violencia y abusos terribles por la explotación para la extracción de caucho y marfil, que dejó millones de víctimas.
Tras años de abusos y explotación, los congoleses se organizaron contra el colonialismo en los años 50. Ahí apareció Lumumba, un luchador social y carismático que sufrió represión, pero cuyo trabajo consiguió que en 1960 se lograra la independencia.
Lumumba participó en el nuevo gobierno, pero fue perseguido. Su visión de un Congo fuerte, unido y dueño de sus recursos chocó con los intereses de las potencias occidentales durante la Guerra Fría. Tras una grave crisis política, fue destituido, arrestado, torturado y finalmente fusilado el 17 de enero de 1961, con la complicidad de oficiales belgas y el respaldo de la CIA.
DATITO
Lumumba fue nombrado héroe nacional y es figura importante para los congoleses. En el triunfo de República Democrática del Congo contra Uzbekistán, que le dio pase a los dieciseisavos de final en Atlanta, Kuka Mboladinga, conocido como ‘Lumumba Vea’, no pudo ingresar a Estados Unidos por una negativa de visado, pero encontró a un reemplazante. Enock Kabwende (28) tomó su lugar y provocó una ovación en el estadio.










