Llegó el jale más esperado de la temporada 2026 llegó a , el diario papá. Tiene ADN pistero, código de esquina, chocolatero, caminante y buen pata, requisitos para moverse y ser querido hasta en las calles más picantes del Callao. Querido por todos los colores de nuestra pelotita, nuestro fichaje se moverá por los barrios de los personajes más curiosos de nuestro deporte y los virales nuestra farándula. En esta ocasión el primer invitado es el gran .

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Con la ’10′ en la espalda, el conductor de ‘Lateando con Puchungo’, jugará su partido de debut con el gran ‘Cucurucho’, ‘Tonny Montana’ o ‘Tatún’, como lo conocen por todas las calles de su querido Puente Piedra-Disney World.

El amigo más íntimo de Jefferson Farfán y Paolo Guerrero nos muestra esas calles donde rompió sus primeras lunas con la pelota, donde vivía extenuantes jornadas de fútbol sin saber que en casa no había para almorzar. Recordó cómo sus vecinos le quitaban el hambre y cómo una vecina le hizo probar su primer panetón, en una inolvidable Navidad.

Ese es ‘Cucurucho’ en su zona, donde estuvo a punto de perderse ‘con los amigos de lo ajeno’. El hijo de doña Alejita, una luchadora que, hasta en su último aliento, lo exhortó a sacar adelante su ONG en Puente Piedra, ese primer amor incomprendido que incluso le costó terminar con más de una relación amorosa.

A latear...

¿Qué tal, muchachos? Primer programa. Hoy día inauguramos ‘Lateando con Puchungo’, con Trome. ¿En qué zona? Es una zona muy familiar para mí. He tenido negocio, he dejado grandes amigos y el personaje que vamos a tener es el más querido acá.

El hombre es el dueño de Puente Piedra. ¿Ahí qué dice? (Señala el cerro). Esta es su zonaja, así que vamos a preguntar antes de que llegue el hombre, porque seguro se van a... ¿La seguridad ha venido? Mira la seguridad... Nos hemos ido de cara con esta seguridad... Así que vamos a preguntarles a ese par de vaguitos. Tienen cara de choros, pero vamos a preguntarles si lo han visto por acá al hombre.

¿Compadre, cómo está? ¿Ustedes son de la zona acá?

Acá estamos.

¿Cómo te dicen a ti?

No sé, tú debes saber.

¿Cómo le van a decir Puchungo? Yo pensé que era porque jugaba bien pelota, pero es porque es huasca como yo. Mi compadre ha jugado pelota y ha sido mi socio acá en Puente Piedra, y mi compadre Chamorro está chambeando de seguridad del hombre.

A este le decían acá Puchungo. Imagínense, yo caminaba y decían “Puchungo” y yo saludaba... “Oe, a ti no, a Puchungo, al otro”, y era para él. Mi causa ha jugado en la ‘U’ de chibolo y llegó, y yo jugaba fútbol, y miren cómo venimos a encontrarnos acá. En Puente Piedra nos encontramos con la familia Ramos, que es mi familia. Vamos a esperar al personaje, al gran Roberto “Cucurucho” Guizasola, en su zona, que es esa (señala el cerro), el rico Puente Piedra. Pero su zonaja, en realidad,

¿Su barrio, barrio es este, no, causa?

Claro, él es de acá.

¿De allá al fondo, no? Donde está... No es cerro eso, jajaja.

Las Casuarinas...

Las Casuarinas. Él le dice la favela, pero él le dice un nombre... Puente Piedra Disneyworld... Vamos a preguntarle varias cosas a Robertito y a pasearnos por su zona para que la gente conozca dónde se inició, dónde estuvo peloteando, mataperreando... arranchando gorras también. Voy a estar mosca con él. Ya saben, no se lo pierdan.

Rico calorcito acá...

Bonito. Tú sabes que Puente Piedra te trata bien.

Pero no había dónde quedarse a dormir.

Pero ahora mejorado, pe, tío. Han hecho hoteles.

Había un hotel al frente, cinco soles con agua caliente.

Ja, ja, ja.

Iba a dormir parado. Pero rica zona acá. Usted es el hijo predilecto. Te sientes en casa acá siempre.

Siempre, tío. La verdad que toda mi vida, toda mi vida jugando fútbol, estando en el extranjero, en la selección, Navidad, Año Nuevo, siempre la he pasado acá.

La verdad que yo te felicito porque son pocos los personajes, de repente unos porque ya no pueden, porque tienen una casa y familia, pero son pocos los que a su barrio no lo dejan.

No, no... Imposible.

O sea, ¿una semana que no vienes te sientes extraño?

No. Me siento mal y cada vez que vengo, ya entrando a Puente Piedra, mi mujer siempre ve que se me paran los pelos.

¿Tanto así?

Sí, es que es mi vivencia. Estas personas de acá de Puente Piedra, yo siempre voy a estar agradecido... Mi mamá lavaba ropa para la calle de todos los vecinos y así nos daba para los pasajes para ir a los entrenamientos. Entonces, ¿cómo no voy a estar agradecido de mi gente, tío? Toda la gente de Puente Piedra, en esos momentos, la quería mucho a mi madre y a mi mamá todo el mundo la conoce.

Roberto Guizasola le enseña la cuadra donde empezó a pelotear en su barrio  (Foto: GEC)
Roberto Guizasola le enseña la cuadra donde empezó a pelotear en su barrio (Foto: GEC)

¿Y algún personaje de esos que te han ayudado de chibolo, que uno nunca lo olvida, lo has sorprendido ahora que la cosa ha mejorado?

A varias personas, a mis hermanos sobre todo, porque en los momentos que uno ha estado bien complicado siempre he tenido el apoyo de mis hermanos. Por eso he tenido esos gestos con cada uno de mis hermanos. Gracias a Dios, seguimos trabajando con mis hermanos en la ONG. Ahora los voy a llevar para que conozcan y ahí vamos aprendiendo día a día, un negocio más que todo familiar que estamos haciendo en Puente Piedra Disneyworld: un campo con restaurante y todo eso...

¿De dónde salió eso?

Yo, desde muy chiquito, le puse Puente Piedra Disney World. Mi mamá siempre me decía: “Puente Piedra nunca va a cambiar, hue..., el día que cambie Puente Piedra va a ser el día que tú hagas algo acá”.

¿Y te ha metido el bichito de la alcaldía?

No, no, eso es generar problemas.

Tú prefieres hacerlo de afuera.

Yo soy el vecino que pone su granito de arena desde afuera. Yo creo que meterme a la política no es lo mío, tío. Yo soy una persona que, con cada marca y con cada persona que me conoce, más saben lo que venimos haciendo.

Lo jodido es quién te rodea.

Nada más.

Conociéndote, y la gente te conoce, saben que vas a hacer buena chamba, pero los leones que están al costado te manchan gratis...

Ahí, tío, uno tiene que estar bien asesorado con personas que quieran hacer un bien para tu distrito. Gracias a Dios, los momentos difíciles ya pasaron. Sabes lo que es pasar hambre, puff, complicado.

Yo dije en entrevistas anteriores: yo he sido pobre, pero conociendo nuestra realidad en el Perú, no hemos sido tan pobres. Yo puedo decir eso... Yo tenía una casa, una cama, tenía un plato de comida en casa, pero la pobreza que ahora conocemos cuando vamos a jugar fútbol.

Las situaciones que cada persona ha podido vivir a uno lo marcan. Hay algunos que dicen: “Yo soy de tal barrio”, y sabes qué pasa, después la gente empieza a ganar sus chavos y van al barrio y se olvidan de su gente.

O hay veces que yo no tengo nada contra las personas, yo no me meto con nadie. Uno tiene que brindar lo que te da el corazón. Yo respeto a las personas que están en su Ferrari, tío, y en Navidad le regalan una chocolatada a un chibolo y en caja.

Y todavía llevan cámara y dicen: “Grábame”, le dan la chocolatada y le quitan la mitad. Hay un montón de esos chistosos... El que hace de bobo, la gente lo sabe, porque la gente dice: “Utiliza las redes”, pero las redes se utilizan para multiplicar eso.

Para generar y que puedan hacer lo mismo. A mí me pasa mucho que, con todas las marcas con las que yo trabajo, con Tecnograss, Apuesta Total, ellos saben cuánto percibo y cuánto ellos deben dejar a mi zona.

Vamos a latear... Qué rica zona, me siento en casa, mi terreno... Unas borracheras me he metido acá. Ese mercado.

El mercado.

Un caldo de gallina...

Espectacular. Ahora te voy a llevar.

No, porque todavía debo, jajaja.

LAS DIVISIONES MENORES DE GUIZASOLA

Cuando comenzaste a jugar, la gente acá, tu barrio, me imagino que se volvió loco de ver al niño engreído en el fútbol profesional.

Claro, una situación bonita, tío, porque yo vengo de una familia futbolera.

Es cierto, Robertito, que el tema de la casa fue una ayuda del tío Guillermo (La Rosa).

Claro, ahora te voy a llevar para que conozcas.

Roberto Guizasola espera ser un factor de cambio no solo en su barrio , sino en le cientos de chicos que buscan destacar en el fútbol  (Foto: GEC)
Roberto Guizasola espera ser un factor de cambio no solo en su barrio , sino en le cientos de chicos que buscan destacar en el fútbol (Foto: GEC)

Qué corazón el de mi tío Guillermo, un abrazo... Ese tío respira decencia.

Paz, tranquilidad... Siempre nos ha enseñado a ser humildes, a querer demostrar lo que no tenemos... Ahora vivimos en un mundo en el que la gente quiere demostrar lo que a veces ni tiene, y uno tiene que ser más humilde para que Dios te bendiga.

Esta es la escuela de mi tío Inocencio La Rosa, el que falleció... El primero fue Inocencio, de ahí Guillermo y después Chispeao. Mi tío tenía su academia de fútbol.

Mi tío nos enseñaba. Con él comenzamos... Tú tenías que pasar la prueba con mi tío. Él se ponía al frente, tú donde estaba la cámara, y te tiraba la pelota... Parar la pelota, interna, externa... Pasaste. Tú no sabías, repetías... Esta era la primera escuela de Puente Piedra.

Acá, a la vuelta, había un tío que era hincha del Boys.

Mi tío ‘Ranita’, que vendía anticuchos. Ahora el negocio lo tiene su hijo Gonzalo, que lo está manejando bien, pero ese negro no te fía nada... Te cobra todo.

Todos estos barrios tú has mataperreado acá.

En todos, pero antes no había pista, tierra nomás... Ahora yo veo a mi distrito así y, como siempre lo digo a todos los alcaldes que han pasado acá en Puente Piedra, siempre se los voy a agradecer... No tengo preferencia con nadie, pero ver mi zona así, esto ya es Los Ángeles.

Un día vine de ‘Villa 24’, con mis causas, y crucé para acá y bajé del carro... Allá estaba en Tierrocota... Acá todo pista, bonito. Si viene algún partido político, no para que chambees, sino para que tires una mano, si el hombre está legal...

Si está legal, quiere hacer las cosas bien, quiere mejorar, ¿cómo no, tío? A mí me da mucho gusto lo que hacen en el Callao. Tienen a todas las figuras que han pasado por el fútbol trabajando en la Municipalidad o en el tema de deporte, y eso a mí me agrada porque le dan un reconocimiento a futbolistas o exfutbolistas.

Pero lo que yo creo es que tenemos que prepararnos. Tenemos que estar capacitados, no porque jugamos fútbol. Yo también estoy orgulloso con lo del Callao. Pero acá también la pelotita ha sido brava... De acá ha salido Franco Enrique (Navarro).

Guillermo (La Rosa), Teófilo (Cubillas), Chispeao (La Rosa), Omar Reynoso.

Y toda esta zona, todo era tierra. Tu barrio era al fondo.

Al fondo, doblando nomás.

¿Y cómo peloteaban?

Acá tú tienes que ser mago. 1. Podías romper el vidrio y ya sabías que salía la tía con el palo. 2. Los carros, hasta a los carros les tenías que hacer huacha. Cuando juego con mis amigos y dices “carro” y a veces no la paran.

Eran carro o señora.

Las paredes, tío, rebotaban, jajaja. Tío Puchungo, ¿qué pasa?

Las tiendas, ¿dónde eran las tiendas? ¿Se mantienen?

Acá a la vueltita. Elenita debe de tener más de 40 años que me conoce, toda una vida. Yo soy muy agradecido a esta gente.

¿Y cuándo comenzó la cosa bonita?

Todo cambió, pero esa satisfacción... Acá tú no puedes mentir, acá no puedes venir con el carrito, con el relojito, porque acá han visto que se te caen los mocos y acá tú tocabas la puerta para que te puedan dar un platito de comida y cada espacio te trae un recuerdo.

Este programita, yo le agradezco a la gente del Trome porque esta vaina es bacán: caminar con la gente en el barrio que naciste.

Acá jugaba yo con mi hermano y un vecino. No había carros, acá había planta de aceitunas y jugábamos 2 contra 2... Yo conté en el programa del Loco Vargas, yo jugaba acá y a las 12 del día siempre todos los vecinos ya comenzaban... Yo jugaba con Edgar... “Edgar, tu comida, hijo”. De pronto lo llamaban a José Luis... y en mi casa no había comida.

Y la negra siempre salía, pero para que los vecinos escuchen: “Totito, Tatun...”, así nos llamaba a mí y a mi hermano: “Vengan que ahí está su arroz con pollo”. “¿Mamá, y el arroz con pollo?”. “No, los estoy llamando nomás para que los vecinos escuchen, para no quedar mal”, ja, ja, ja.

EL MEJOR BAILARIN DE PUENTE PIEDRA

El mejor bailador de música disco de Puente Piedra, John Travolta.

¿Salsa, no?

No.

Vecino bailarín: Techno y música disco.

En la época se bailaba eso...

Vecino bailarín: Eran los 80 y 90... Moscú-Moscú.

¿Había competencia en el barrio?

Vecino bailarín: Este me hacía bailar en la esquina. Yo venía de trabajar y hacían apuestas en la esquina. Yo venía a dejar mi equipo de música porque soy DJ y animador, y me ponía a bailar.

Guizasola: No había competencia en todo Puente Piedra, el hombre era como John Travolta.

Este ya es mi otro barrio. Ahí está el pasadizo donde está mi callejón, esa es mi jato.

¿Y por qué jugaba allá?

Porque acá ya no nos querían ver. Ya estaban cansadas las tías: “Ta hue... me rompes mis ventanas”. Ya le había bajado como 10 ventanas y ya estaban asadas... Hasta ahora no le hemos pagado la ventana.

Algún canje de lunas, por favor... Acá no peloteaban mucho. Pensé que iban a disparar, pensé que era un sicario.

Este es mi barrio... (aparece Martín Ramos, amigo de Puchungo y Roberto).

El más bravo de Puente Piedra...

Otro hincha de Sporting Cristal, son cinco... Hay un par de vagazos. Tenemos que ir a Villa 24, unas rumbas.

Este es tu territorio...

Pero ahora las casas han mejorado, ahora las casas están arriba. Esta es mi casa. Esta es la casa que nos dio mi tío Guillermo, porque nosotros vivíamos en el cerro. Esta es la segunda casa que nos regaló mi tío.

Tío Guillermo, siempre mi tío, bobo de bobos, mi tío Guillermito.

Ahorita no hay nadie. Esta es la primera.

¿Te acuerdas de la dirección?

Pasaje César Vallejo 253... ¿Qué pasa, tío? Si yo soy el dueño de esta vaina.

¿Cómo hacías para irte de acá a los entrenamientos de chibolo?

Uy, complicado. Dos horas y media, tres horas y lo peor que, a veces, salía del entrenamiento y no había para el ‘richi’...

¿Y eran una bandita del barrio?

Éramos una bandita del barrio. Mi vecino de acá al costado, éramos como siete... Pero, de pronto, en el camino, unos se quedan, otros sí quieren. A mí siempre me gustó.

Y eso no te hizo tirar la toalla. A veces van ocho y después te dejan solo.

No, porque yo la tenía clara. Yo quería llegar y sabía el camino que tenía que tomar, y me ayudó mucho el internado Reyes Rojos, Constantino Carvallo. Dije: “Ya tengo el colegio cerca, ya me puedo quedar en Lima”, y simplemente podía venir los fines de semana a Puente Piedra y eso me ayudó un montón. Ya me quedaba de lunes a sábado en Barranco y de ahí me iba para Puente Piedra y estaba día y día y medio acá.

¿Y el equipo del barrio? ¿Tenían equipo del barrio?

El equipo del barrio era el de mi tío Inocencio La Rosa, que se llamaba la Escuela de Fútbol, que era la primera escuela acá en Puente Piedra, de donde salieron bastantes jugadores. Nuestro tope máximo fue la Copa Crema 2000, en Fertisa.

LOS INICIOS DE GUIZASOLA EN EL FÚTBOL Y EL SOPLO AL CORAZÓN

Quedamos terceros de 24. Llamábamos mucho la atención porque mi tío, técnicamente, nos enseñaba cosas que no eran normales y ahí tenías que meterle la picardía.

Tu base técnica fue...

Con mi tío Inocencio. Nos enseñaba todo.

Toda la familia, ¿no?

Somos una familia muy unida, y mi familia más se une en los momentos más difíciles. Cuando hay problemas más fuertes, todos se unen y salen adelante.

En los buenos momentos aparecen ‘las moscas’, aparecen todos. Tú sentiste, en algún momento, cuando arrancas acá en tu barrio y después explotas en el fútbol, ¿se te apareció gente que después apareció...?

Yo he sido una persona no muy abierta a muchas personas. Yo tengo un grupo reducido de personas que me acompañan porque me pasaron cosas. Cuando recién empiezo a jugar fútbol, con 20 años me voy a Bélgica y me pasa eso del corazón, lo del soplo.

De antes que me suceda eso, yo iba a la discoteca del Puente y yo era el tipo... Es que todo muchacho debe pasar por esa vivencia.

¿Y nunca tuviste un aviso de lo que te iba a pasar?

No, nada. Fuimos allá (Bélgica). Pasa lo del Mundial, que algunos jugadores de Senegal fallecen. Me comienzan a hacer las pruebas y ya me detectan el problema al corazón.

Vecina de Roberto Guizasola recordó cuando empujó a su hermano, Totito, dentro de su casa   (Foto: GEC)
Vecina de Roberto Guizasola recordó cuando empujó a su hermano, Totito, dentro de su casa (Foto: GEC)

LAS VECINAS DE ROBERTO GUIZASOLA: SU PRIMER PANETÓN

SRA. MARÍA: A él lo conozco desde chiquito, amiguito de mis hijos. Se escapaba por jugar fútbol.

¿No le habrá roto lunas?

SRA. MARÍA: No, pero uno de sus hermanos se cayó en mi patio. Él lo tiró (señala a Roberto). Me rompió una tina nomás, ja, ja, ja.

Al rato siento: ¡pum! Era Totito y él (Roberto). “Yo no he sido”. Se escondió. Era terrible.

Él no olvida su barrio, nunca.

VECINA 2: Una buena madre los crió. La señora Alejita.

SRA. MARÍA: Ella le daba el quaker a mis hijos.

GUIZASOLA: Ella le repartía a la gente... y eso es lo que ya no encuentras con tus nuevos vecinos. Ahí es donde empieza la unión. La vecina era tu tienda de abarrotes. Todo te prestaban.

Todos los que llegan se van adecuando.

SRA. MARÍA: Todos de aquí hemos empezado juntos.

Acá salía para buena rumba también.

SRA. MARÍA: ¡Sale!

VECINA 2: Cuando es cumpleaños de la señora Aleja, hay toldo, empieza el bailetón, las chelas. Se celebra.

Cuando estaba el agua helada, ¿cómo hacían?

La tinita la subíamos al techo y acá en Puente Piedra siempre sale sol y te calentaba el agua. Entonces, la gente se bañaba con agua tibia.

Esta señora para mí es muy importante... La primera vez que yo comí panetón fue gracias a esta señora. Su papá era marino y traían panetón de los marinos mercantes, y no era normal tener panetón en la casa... Era duro. Siempre le hago recordar y sus nietas, los familiares, no saben esta historia. Te pueden ver en la tele, en otras cosas, no saben cómo inició todo esto.

Tú caminas y todos tus vecinos te saludan como que tú nunca te fuiste de acá.

Lo que pasa también, tío, es que mi mamá ha sido muy querida, muy querida, y Navidad, Año Nuevo, yo siempre he parado acá. Nunca dejé mi barrio y eso también me tuvo muchos problemas con mi anterior pareja, porque a veces me decía: “Me quiero ir a Cancún de vacaciones”... No, Puente Piedra Disney World.

Vacaciones para mí siempre fue acá. Acá soy feliz, acá es el mundo real, acá tú no puedes mentir, aparentar lo que no eres, porque son tu infancia.

Y acá no te miran si el pantalón está roto, si el polo está sucio. Acá eres tú, tal cual.

Tal cual.

Y veo que hay gente que baja a su barrio, pero no los conoce nadie, porque no bajan nunca.

Y acá uno disfruta y ni foto me piden, ya me ven tanto que... fuera, m...

Dos cuadras más allá ya es diferente...

LA AMISTAD CON JEFFERSON FARFÁN

¿Cómo fue al inicio para empatarte con Jefferson?

Siempre hubo química desde un inicio por la chacota. Éramos un grupo muy alegre del club donde compartíamos momentos espectaculares con sencillez. Es lo más bonito crecer con tus amigos cuando no hay nada... y, de pronto, te motiva ver cómo cada uno de ellos va creciendo: a Paolo, Jefferson, y uno atrás no se quiere quedar y quiere seguirles sus pasos. Y, de pronto, pasar el tiempo y ver todo lo que consiguieron como jugadores a nivel mundial.

Pero lo que tú conseguiste también. Es más jodido ser campeón con un equipo de provincia que con la ‘U’, Alianza o Cristal.

El presidente cada año nos lleva para recordarlo y, gracias a ese reencuentro, nos despedimos de muchos amigos, como El Pana Tejada o Ciciliano.

¿Quién dio el primer paso para hacer el podcast con Jefferson, tú o él?

El negro lo tenía pensado y siempre lo quería hacer. Porque al futbolista siempre lo ven un poco cohibido, nos entrevistan y decimos lo mismo. Nosotros, del lado del futbolista, no queremos que nadie nos critique y no nos damos cuenta de que la estamos cagando y no tienes la hidalguía de reconocer que la estás haciendo mal. Negro, el botar cómo hemos sido como futbolistas, las jergas que se utilizan.

Roberto Guizasola y su éxito junto a Jefferson Farfán en su podcast (Foto: @Enfocados)
Roberto Guizasola y su éxito junto a Jefferson Farfán en su podcast (Foto: @Enfocados)

Pusieron de moda un montón de jergas.

Y gracias a Dios pegó y ahí vamos.

Su primer programa, ¿hicieron un piloto?

Un piloto. Ese piloto fue un cague de risa.

¿Y fue con gente?

Fue con la producción, con todos los muchachos que nos acompañan. Hicimos todo y nos miramos con Jefferson... ¿qué hacemos? Y comenzó a salir todo natural, como somos... Espectacular. Primer invitado, con Paolo.

¿Y eso de “miau”...?

Siempre lo hemos usado.

Este tema del racismo, que si te dicen gato eres negro. Pero ustedes lo toman a la joda.

Porque siempre lo hemos usado... “Pisapaja” es como que no estás en nada, como muchos que pasan.

ROBERTO GUIZASOLA: EL ROBAGORRAS

¿Y donde ‘jodías?

Joda, joda, joda, metía en el mercado...Yo era mago con unos chorizos de la ptm...Con Ffitz Sport....la gente nos tenía miedo, el hijo de la señora que salió a saludarme se llamaba Erick que en paz descanse, éramos un combo acá en Puente...

De esa zona te has encontrado con esa gente, después ya siendo Roberto Guizasola, el público, el futbolista...?

No lo creen, pero sale más caro... los indemnizo...me miraban y dicen: ¿ese no es? ¡Él mismo es! ‘Oe negro, devuelveme mis cosas’, me decían. Qué palta

¿Qué chapabas?

Era depende el momento, más para la comida.

Mamita te metía palo...

Mira esta cicatriz tio, Mi mamá se enteró que yo ya venía haciendo cosas malas y mis hermanos ya estaban grandecitos y nunca me voy a olvidar ese día tío...

Mi viejita agarró el ‘primus’, ese al que le metías bomba, de kerosene y mi mamá puso un cuchillo encima y a mis hermanos les dijo: agárrenlo y me puso el cuchillo aquí y mi mamá me dijo: nunca en la vida se roba, se pide, porque también ya se había enterado que yo era el hombre acá y desde ahí me quitó eso.

Santo remedio

Sí. La gente dice: qué salvaje, pero antes así te corregían las cosas.

Ese era el mejor psicólogo, psiquiatra

Ahora te mandan al psicólogo

Tu ensalada de cocachos

Luego llegamos a los Reyes Rojos y esa era una de las cosas que Constantino (Carvallo) siempre nos pedía en el colegio. Entramos 30 y quedamos 15. Los papás también presionaban porque se perdían las cosa. Nos decía: chicos yo puedo tenerlos acá todo lo que quieran pero si van a empezar a robar, los tengo que sacar. Y ahí nomas quedaron 7, el grupito que no tenían esas costumbres.

Tienes amistades, porque uno no escoge el camino de las amistades. ¿Tienes amistades que han sido privados de su libertad?

Sí, varios, varios. Mi amigo de infancia Erick falleció, y son cosas del barrio que uno lleva por dentro... A algunos se les pudo salvar, a algunos no, algunos están presos y es lo más triste porque, a veces, equivocadamente vemos que los líderes positivos del barrio son los que chorean, lamentablemente, pero ver otros ejemplos te ayuda también.

ONG LA CASA DE ALEJITA

Me estaba contando Roberto que la casa de ahí fue con los ahorros que tuvo Roberto y fue un pedido de su mami. Fue una casa donde Roberto quiso que su mami viviera, pero le cuesta un poco contarlo. No quería que su mamá saliera del barrio donde estaba. Esa casa la había hecho con su mamá y su mamá no quiso y le dijo: “Ya que no voy a vivir ahí, haz un albergue”. La idea sale de la madre de Roberto.

Siempre le voy a agradecer a José Carvallo... (ex Universitario).

Te iba a preguntar, me pareció raro verlo a Carvallo ahí porque la mayoría de tu gente es gente identificada con Alianza Lima.

Cuando nosotros íbamos a hacer una activación de Casa de Alejita con una marca, lo llamé por intermedio de un amigo. “A José (Carvallo) le gustaría ir...”. Qué raro, dije.

Roberto Guizasola sacó adelante ONG 'La Casa de Alejita' en honor a su madre  (Foto: GEC)
Roberto Guizasola sacó adelante ONG 'La Casa de Alejita' en honor a su madre (Foto: GEC)

Habíamos llamado a algunos que habíamos compartido una vida. ¿No? Y la típica del jugador: “¿Cuánto hay?”. Y este muchacho: “No, hermano, ‘Cucu’ (Cucurucho), yo voy. Qué bien que tengas un proyecto así”. Como son pocos los jugadores de fútbol que lo hacen y son pocos los que te dicen, porque después a los demás les puede incomodar, tenemos que aprender que también hay cosas buenas que se pueden hacer.

Esto es para que vean que los jugadores de la ‘U’ y Alianza Lima no son enemigos...

Esta es una ONG completa, bien llevada... Y lo que más me ha agradado, y lo felicito delante de todo el mundo, es que él no tiene sueldo. Normalmente los vivos: “Mi plata, me aseguro yo”.

Acá tengo otra camiseta. Esta es la camiseta de mi hermano, del Loco Vargas, Fiorentina.

El ‘Loco’ también tiene un bobo grande.

Ya le he dicho que la tercera Casa de Alejita la quiero hacer en Magdalena. ¿Sabes por qué? Porque el ‘Loco’ en su barrio no ha hecho nada.

¿Has sentido la presencia de tu viejita y feliz por esto?

Sí. Es más, yo, en 2019, mi último año en UTC, había firmado por un equipo. Me vine para Lima para mis vacaciones, me vine en mi auto y pasé por Puente Piedra. Ya mis hermanos no me querían decir nada y ya la veo a mi mamá mal, en la etapa terminal del cáncer. Ya me quedé acá y le dije a mi esposa que venga porque me quedaba en Puente Piedra. Ya a mi mamá, a veces, la veía lúcida y es ahí donde me dice: “Quiero que dejes de jugar fútbol”... Y ahí mi mamá me dice: “Quiero que hagas el proyecto que una vez quedamos”. “Pero, mamá, si estoy jugando...”. “Tú dale, hue... o tienes miedo...”. Pasan 13 días y mi mamá fallece y ya me dediqué a armar el proyecto.

¿El primer paso que diste para este proyecto?

Yo me acuerdo que mi mujer me dice en un momento, porque es para aprender, todo el mundo viene y te dice: “Quiero trabajar en la ONG”, y la gente quiere su plata. Acá nada que es gratis. Entonces mi mujer me dice: “Tenemos que ver el pago del personal y cuánto es, tanto por año”. “Tú tranquila, que yo lo resuelvo”. Yo me acuerdo que tenía un Audi y lo vendí... Jefferson casi me mata a golpes. Yo amo este proyecto y sé que me va a ir bien, y con la venta del carro pudimos pagar un año a las personas que trabajaban. Así comienza la historia de Casa Alejita.

Robertito, te felicito. La verdad que es una gran tarea la que hacen ustedes. Este es el primer programa de Lateando con Puchungo*, ha superado mis expectativas. Estoy feliz de hacerlo en el barrio, como siempre me gustó, gente que nunca olvidó su cuadra y que la gente quiere mucho y que le ha hecho honor a su madre. Felicitarte por tu carrera futbolística, porque sigues siendo la persona humilde que siempre fuiste y por lo que hacen, por la cara de felicidad de los niños, que no tiene precio.

UN PING PONG CON ROBERTO GUIZASOLA

Playa o Sierra

Sierra... caldo verde, cabeza de carnero, todo...

Gol o asistencia

Asistencia...

Cerveza o Ron

Ron toda la vida.

Ceviche o Frejoles

Frejoles.

CR7 o Messi

Los dos, tío...

¿Jefferson o Paolo?

Verlos a los dos y lo que han conseguido.

Bailarín o conversador

Conversador, pero tiro mi chiquita.

Salsa o Timba

Salsa antigua.

Los Van Van o Maikel Blanco

Los Van Van.

Puente Piedra o Chiclayo

Eso no se pregunta. Puente Piedra Disney World.

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