El verano trae consigo días soleados y actividades al aire libre, pero también es la temporada en la que las pulgas y garrapatas están más activas.
Estos parásitos no solo causan molestias en nuestras mascotas, como picazón e irritación en la piel, sino que también pueden transmitir enfermedades graves e infecciones cutáneas en gatos.
El calor y la humedad crean el ambiente perfecto para que las pulgas y garrapatas se reproduzcan rápidamente, afectando no solo a las mascotas, sino también el entorno.
Para prevenir esto es esencial mantener una rutina de desparasitación adecuada, utilizando productos confiables como pipetas, collares o comprimidos orales recomendados por un veterinario.
Además, es importante inspeccionar el pelaje de las mascotas. La limpieza del hogar y el uso de insecticidas específicos también ayudan a controlar la presencia de estos parásitos.
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