Cuando ocurre un fuerte sismo, muchos sufren episodios de ansiedad y hasta crisis nerviosas, tal como sucedió el último martes, al reportarse luego numerosas atenciones de salud mental en hospitales y postas médicas.
Para controlar los nervios y recuperar la tranquilidad y mantenerla, existen algunos consejos:
Tranquiliza a la persona con contacto visual y pregúntale cómo se siente. Un abrazo es ideal.
Genera confianza y haz que la persona esté en un lugar que le dé seguridad.
Nunca pierdas la calma, porque si muestras miedo, lo vas a transmitir.
Pide inhalar y exhalar para regular el ritmo cardíaco y liberar la tensión acumulada. Enseña a hacerlo para cuando no estés.
Una infusión ayuda a la digestión y a reducir el estrés.
Varias personas juntas se sentirán siempre más seguras.
Alimentos y bebidas calientes, así como abrigo en invierno, tranquilizan a la gente.
Utilizamos el término ‘crisis nerviosa’ para referirnos, de forma no médica y en lenguaje cotidiano, a la crisis de ansiedad.
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