Alfonso ‘Puchungo’ Yáñez confesó en ‘Café con la Chévez’ que él fue el primer colágeno, por su romance con la exvedette Giovanna Vélez, y fue a verla al café teatro en compañía de su mamá.
Tú has sido para mí el primer colágeno de la farándula...
¿Colágeno? A mis 56 años...
Acuérdate, tú eras más chibolo, cuando yo llegué a un departamento y salió la señora Giovanna...
Ah, Giovanita Vélez... Claro, Giovanita, yo tenía qué, 19 años...
Un pulpín eras pues. Yo llego a hacer la entrevista, sale Giovanna y después sales tú, como dueño de casa...
Ya era el amo, así con bata a lo Hugh Hefner... Sé que ha venido a Perú, es más, me encontré con su hija. Estaba yo en una disco con un grupo de gente y vemos al costado una chica linda besándose con el novio. Entonces comenzamos a bromear, ‘oye, vayan a besarse más allá’, uno está acá entre amigos y era la hija de Giovanna. Ella voltea, me ve y me dice Alfonso y Alfonso no me dicen. Nos dimos un abrazo. La conocí chibolo y templado, templadito, claro...
Fuiste con tu mamá al teatro a verla...
Me mandó dos entradas, dije ‘mami vamos’, y todavía me vacila el tío, el que ya murió, el cabezón, este... Fernández...
¿Ricardo Fernández?
Que hacía ‘Detectilocos’. Yo lo veía y comenzó a vacilarla con que ahora te pones los chimpunes y no sé qué más le decía, yo no sabía dónde meter la cabeza. Estaba con mi mamá. De ahí la invité al estadio a Giovanna, le mandé un par de entradas. Fue con su hermana, creo, y de ahí fuimos a comer. Luego, nos vimos por unas fotos de un diario, no me acuerdo, Hoy o Ídolo, uno de esos. Hicimos unas fotos y linda, preciosa, yo la había visto en periódico nada más...
Y ahí, face to face. Babeaba Puchungo...
De verdad, cuando la vi... Yo no voy a mirarla, pero nos hicieron unas fotos como diciendo mírense. Me acuerdo que era en el ‘Lolo’ (el estadio ‘Lolo Fernández’), no me dejó marcado, pero me acuerdo de todo, ¿no? Estaba chibolo, era en la cancha auxiliar del ‘Lolo’, que es una cancha de fulbito. Había un arco y nos pusieron a los dos palo a palo y teníamos que mirarnos y yo no podía mirarla. No, muy linda, muy linda, llegué a mi barrio y me emocioné. Ella fue a mi barrio, bajó a mi barrio varias veces...
¿Cuánto tiempo estuvieron?
Salimos como dos años, más o menos. De ahí ella tuvo un problema, se fue a Estados Unidos y ya supe que se casó, no le fue bien. Solo por el chismoso de Soriano, ese rata e’ jebe, que me llama y me cuenta cuando viene a Lima, pero nunca la he podido ver, desgraciadamente. Me encantaría.
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