Melissa Klug revivió uno de los momentos más complicados que le tocó afrontar durante un viaje al extranjero. La empresaria contó en el pódcast ‘Café con la Chevez’ de Trome que sus vacaciones soñadas cambiaron por completo debido al conflicto en Medio Oriente y confesó que llegó a temer quedarse atrapada sin fecha de regreso.
La popular ‘Blanca de Chucuito’ compartió esta experiencia, donde explicó que una advertencia de Paula Manzanal fue clave para intentar salir de la zona antes de que la situación empeorara.
Durante la entrevista, Melissa explicó que había planeado conocer las Maldivas como parte de un regalo de cumpleaños. Sin embargo, todo cambió cuando estalló el conflicto que afectó la región.
“Casi nos quedamos. Era mi viaje de ensueño, porque yo soñaba con conocer las Maldivas... Hicimos todas las actividades y un día antes de irnos a las casitas, a las cabañitas, dicen guerra. A Trump se le ocurre bombardear Irán y mata a los jefes. Ya bueno, los mató pues, se cierra el Medio Oriente, Dubái y justo le escribo a Paula Manzanal, porque ella vive en Dubái y me dice: ‘Meli, huye, porque esto se va a poner terrible’”, relató.
La empresaria explicó que, tras la advertencia, intentó abandonar la zona, pero el cierre del aeropuerto frustró cualquier posibilidad de salir de inmediato. Además, las alternativas de viaje resultaban extremadamente costosas.
“Huyo, nos vamos, cerrado el aeropuerto. Todo el Medio Oriente está cerrado, nadie sale, entra, no hay vuelos, nada. Tienen que irse bordeando por India, por China, por todos lados hasta llegar a Europa... Los pasajes no te reembolsan”, comentó.
Con el paso de los días, la incertidumbre aumentó. Melissa contó que esperó una semana pensando que la situación mejoraría, pero las autoridades no ofrecían una fecha para la reapertura de las rutas aéreas.
“Comenzamos a buscar pasajes, 17 mil euros para irnos... Buscamos embajada. No, tienen que salir de esta isla... Nos quedamos como 30 días y sobreviviendo, porque teníamos que gastar hotel, desayuno, almuerzo, comida y no te daban nada”, recordó.
Finalmente, la empresaria admitió que la convivencia, la falta de respuestas y el temor a que el conflicto continuara hicieron que la experiencia fuera aún más difícil.
“Nada. Y se sumó una amiga más. Ya era una convivencia de tres, nos estábamos sacando los ojos… No nos poníamos de acuerdo. Fue terrible la convivencia, no sabíamos cuándo íbamos a regresar. Era una incertidumbre horrible… Y qué pasa si… porque fue Irán y nosotros no sabíamos si… Ellos comenzaron a bombardear y si seguía la guerra, nunca paraba. Nos íbamos a quedar ahí. Fue toda una experiencia…”, concluyó.
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