Esta es una entrevista seria con alguien que siempre nos hace reír. Es una charla donde el hombre de las ‘mil voces’ responde con el lenguaje del corazón. Fernando Armas, quizás el cómico más reconocido del Perú, ha hecho que su talento y su disciplina nunca se separen y por eso, pese a que nos citó para la una de la tarde, llegó antes. Con ese saludo correcto y ese hablar sin frenarse en sus ideas, dice que no solo está atento a las bromas, asegura que hay una formación de lectura y observación. No le pediré que cuente chistes, sino que nos revele la ruta que siguió para ser lo que es hoy.
Te escucho y me doy cuenta de que el dejo chiclayano no se te ha ido.
Es que voy tres, cuatro y hasta siete veces al año.
¿Quedan de los tuyos allá?
Está mi familia de padre y madre. Y algo más.
Dime...
Soy el único, de los once hermanos, que se estableció en Lima.
Al hablar de ellos, te emocionas.
Fue mi primer público cuando contaba mis historias e imitaba.
Tu gente cumple al pie la frase: ‘La capital de la amistad’.
Eso no ha cambiado. No ha pasado como Trujillo.
¿Por qué?
Ahora se le denomina ‘La ciudad de la eterna balacera’.
¿Y tu tierra?
No conozco a nadie que haya hablado mal y además, es el punto de todas las regiones. Es donde se congregan los que vienen de la selva. Se quedan y ahora pasan los venezolanos y no quieren irse.
¿Eres el ‘hijo ilustre’?
Esa condecoración me la han dado el Gobierno Regional, el Provincial y el Municipal.
Retrocede el tiempo y recuerda cuando pisaste Lima. ¿Te sientes orgulloso de ti mismo?
Me haces reflexionar. Todo lo logrado es años de lucha, de constante superación y disciplina.
¿Otra satisfacción?
Mi vida artística la he hecho solo y sin ser malo con otros.
¿Y tu primera vez en la capital?
Vine con 150 soles para presentarme a ‘Risas y salsa’.
¿Era tu único billete?
Y me tenía que durar dos semanas.
¿Dónde llegaste?
Donde un amigo chiclayano que estudiaba en la UNI. Me dijo que cuando esté en Lima lo busque.
¿Y fue así?
Llegué y no estaba. Tuve que esperar unas horas.
¿Tanta fe te tenías?
Yo había salido en ‘Trampolín a la fama’ y esa popularidad me permitía hacer presentaciones por mi ciudad, pero quería trascender y eso me lo podía dar estando en el programa número 1.
¿Y te aceptaron?
Antonio Salim, el ‘Jefecito’, me aconsejó que debía hablar con el productor Guillermo Guille.
¿Entonces?
Cuando estuve frente a él, hice algunas imitaciones, le gustó y me preguntó si traía alguna recomendación.
¿Qué hiciste?
Conmigo llevaba un autógrafo de Augusto Ferrando.
¿Y qué decía ese papel?
‘Sigue adelante, que serás el orgullo de tu tierra’ y su firma, obviamente.
¿Y cómo siguió la historia?
Me dijo que me quede. Y una tarde, misio, esperaba para grabar en el canal y me encuentro con don Augusto.
¿Se sorprendió?
Le comenté por qué estaba ahí y de inmediato me contestó: “Tienes que salir en ‘Trampolín’ para anunciarte”.
Continúa...
Aparecí con Ferrando y me marketeó: “Si aprueba, depende para que mañana esté en ‘Risas y salsa”. Era un capo. Me daba mis buenas propinas que aguantaban hasta el día de pago.
Hay un sketch icónico de ‘Las vecinas de Huaycán’.
Qué increíble que ya casi voy quedando solo. Se fue Ricky Tosso, ya no está Manolo Rojas, tampoco Roxana Ávalos, el mismo ‘Chicho’ Mendoza.
En todos estos temas está metida la palabra éxito.
Todo artista quiere ser admirado, visto, aplaudido, pero si logras eso, no puedes marearte.
¿Qué efectos te pueden producir?
Que menciones: ‘Por qué debo saludar a la gente, por qué debo acercarme si me llaman’.
‘Kanko’ Rodríguez, exjugador de Alianza, me confesó: “Cuando estás en la ola de la popularidad, te levantas, te miras al espejo y te ves bonito”.
Puede pasar, pero sabes quién fue mi cable a tierra: mi esposa.
¿Es tu amor de toda la vida?
Es de mi barrio, La Victoria, era mi vecina. Nos casamos allá. Y estamos juntos más de treinta años.
¿Te fue regulando?
Hasta hoy lo hace.
¿Qué estudió?
Es educadora y es la directora del colegio que tenemos en el Cono Norte.
Igual la fama debe haberte mareado alguna vez.
A veces puedes sentir que no soy un esposo ni un padre que requiere de un hogar. O sea, simplemente soy una persona que tengo plata y ya con eso estoy cumpliendo.
Debiste pensar o señalar: ‘Qué reclaman si nada les falta’.
Claro. He cometido errores gravísimos, que me ha costado, inclusive un poco la familia.
¿Cómo lo solucionaste?
Hemos acudido a terapias con mi señora.
¿Cuánto ayudó?
Hay que saber reconocer cuando uno comete errores, aprender a perdonarse y pedir perdón.
Veo que has vivido momentos difíciles.
Ante cualquier situación conflictiva, el amor ayuda siempre a solucionar las cosas, todo puede funcionar. Y donde está el amor, está Dios.
Eso quiere decir que has dormido varias veces en el sofá.
Sí, pero es parte de la vida también. Hay matrimonios que se separan al primer problema, pero el mío es el tradicional, que luchamos por mantenerlo.
¿Manejas las redes?
Sí. Por un tema personal y laboral. Un amigo me dijo que la tecnología va a suplantar el papel.
¿Qué le respondiste?
No jodas, carajo, o sea, ahora tengo que limpiarme con un iPhone, ja, ja.
Me cuentas este chiste, me río y entiendo que tu don es innato.
Es una bendición. Este talento y todos los demás vienen del Señor.
¿Él te ha dado una misión?
Me dio un alma alegre, divertida.
¿Te sientes pintón como ‘Kanko’?
No me considero guapo, rico, pero sí tengo una gran autoestima.
¿Te has hecho tus retoquitos?
Claro. El hombre también se hace. Todos mis hermanos tienen una genética de arrugaditos y me he hecho mis jalones.
No sabía.
Pero una sola vez, hace tiempo y ahora solo me pongo bótox.
¿Pastillita azul?
Acabo de hacerme un examen de testosterona y estoy produciendo muy bien.
¿Problemas con algún político al que imitaste?
Con nadie.
¿Ni con Toledo, que lo sacaste como ‘huasca’?
Una vez estábamos en la recepción de la ‘Costa Verde’, nos vio y fuimos los últimos en irnos a la casa.
¿Buen borracho y ‘bomberazo’?
En una ocasión lo encontré inaugurando el Mundial Sub-17, en la sede de Chiclayo. Estaba en el hotel Señor de Sipán y me bromeaba: “Carajo, ¿cómo vas a ser más feo que yo”.
¿Qué más?
Ese mismo día me dijo: “Vamos a Lima, ven conmigo al avión presidencial a seguir chupando”.
Era cierta esa historia.
El avión no aterrizaba hasta que se termine el whisky. Daba vueltas y vueltas en el aire mientras el presidente se acababa el trago.
¿Vas a celebrar tu aniversario artístico?
Casi nunca he festejado ese tipo de acontecimientos, pero Manolo Rojas, mi gran amigo, siempre me invitaba a sus homenajes y es una forma de rendírselo a él también.
¿Cuándo y dónde es?
El 4 de setiembre en el teatro Bianca de Barranco y se llama el evento: ‘36 años de pura risa’ y las entradas las pueden comprar por Teleticket o llamen al 998-186-864.
Gracias por abrir tu corazón.
Un gusto charlar con ustedes.
El escritor uruguayo Mario Benedetti alguna vez afirmó: “El mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que sale del corazón” y este gran actor cómico no ha incurrido en esa equivocación.
Todo hombre exitoso tiene un escudo de contención llamado familia. Y será su protección, su impulso, su conexión con la realidad y detector de mentiras.
Fernando Armas ha recorrido los buenos momentos y los complicados de la vida, pero siempre junto al hogar que lo cobija y hace reaccionar. Una historia que va de la mano de la sonrisa, pero también de la seriedad, para entender que el amor siempre será más fuerte que cualquier sentimiento.
Contenido GEC