Karina Rivera (57) regresa, después de cinco años, a la pantalla chica. Afirma que está enamorada, no se corre del matrimonio, disfruta de su etapa como abuela y asegura que no existe ninguna bronca con María Pía Copello.
Karina, regresas a la televisión por Panamericana…
Regreso con todo. Creo que han pasado cinco años desde mi salida de Latina. Estaré en ‘La calle no calla’ con Paco (Flores) y Nadia (Tarazona), que va de lunes a viernes a las 3 de la tarde, y luego sigo con el bloque de novelas.
¿Cómo te convencieron?
La verdad, estaba un poco reacia de regresar a la tele por las mil cosas que tengo que hacer con mi empresa, con mi marca, pero cuando me dijeron que es un programa con propósito, dije: ‘Ahí es, esto sí me gusta’.
¿De qué se trata el programa?
Será una ventana para todas las personas que requieran nuestra ayuda. Más allá de la difusión, vamos a seguir hasta resolverlo. También habrá reencuentros de padres, hijos, hermanos, de familias en general.
Después de cinco años, ¿es difícil agarrar el ritmo de un programa en vivo?
No será fácil. Siempre, cuando empiezas algo, hay nervios, pero las ganas están. Las ganas de hacer algo bueno. Yo sé que voy a recibir ‘hate’.
¿Por qué?
Porque a la gente le gusta hablar, pero yo voy a estar con la conciencia tranquila, de saber que este es un programa para ayudar.
Ahora vives una nueva etapa de tu vida como abuela…
Ya soy abuela y me encanta. Soy la ‘Abu’. A veces, cuando no escucho a mi nieta porque estoy entre mil cosas, me dice: “Abuelita Karinita, te estoy hablando”, ja, ja, ja… Se me cae la baba.
Eres una abuela joven.
Sí, es una etapa muy hermosa que me encantaría disfrutarla más.
¿Y la engríes mucho?
He engreído a mis hijos también, pero con tu nieto no cuestionas nada, de eso se encargan los padres. Pero también trato un poquito de enseñarle porque creo que siempre hay que dejarles algo, un consejito, un tip. Felizmente, mi nieta escucha. Es pequeñita, va a cumplir 3 años, pero es muy despierta. Soy toda una abuela chocha.
Tienes el corazón contento…
Sí, tengo un novio (Alejandro Rodó) hace mucho tiempo. Estoy muy bien.
Es una relación estable.
Bastante estable. Estoy muy bien, estoy enamorada, seguimos como si fuéramos teenagers (adolescentes).
Qué bonito.
Sí, es bien bonito, hay mucho respeto, mucho cariño y eso es lindo. Mis hijas lo adoran, sus hijas me quieren mucho. Entonces, nuestra relación es muy bonita, es muy hogareña.
Prefieren mantener la relación en perfil bajo, no subes muchas fotos con él en tus redes…
Sí, porque él no pertenece al medio. Además, se manipuló, se puso muy fea (lo que dijeron al inicio de la relación). Entonces, perfil bajo, así estamos muy felices.
¿Cuánto tiempo tienen juntos?
Desde que estaba en Latina. Vamos a cumplir seis años.
¿Y viven juntos?
Sí, todo muy bonito… Mi mamá, en su momento, cuando me acompañó, lo conocía de niño, entonces siempre estuvo muy feliz. Su familia también me quiere, me adora, me trata maravillosamente. He ganado una familia desde el día uno, me siento muy contenta.
Hay una historia bonita de amor ahí…
Nosotros hemos crecido juntos, nos conocemos desde niños, pero ahí nos dejamos de ver.
Cada uno hizo su vida…
Mira que la vida intentó reencontrarnos muchas veces, pero era un ‘hola y chau’. Hasta que llegó el momento perfecto, se dio para bonito cuando yo estaba separada y él también.
Han pensado en el siguiente paso, en casarse.
No hemos hablado (del tema), así estamos bien. Los dos estamos divorciados, pero todavía, poco a poco. Si viene, bien, no me niego.
No te cierras a esa posibilidad…
No, y él tampoco.
Harías la boda del año.
No, yo mi dinero lo invierto en otras cosas, ja, ja, ja…
¿Cómo cuáles?
En viajar, en disfrutar, sentir la libertad de poder conocer más y viajar en familia.
Hablando de otro tema, ¿qué pasó con el promocionado reencuentro con María Pía?
Ya se va a dar, pero por cosas del destino que le pasan a ella, que me pasan a mí, no se ha dado.
Todos pensaron que te íbamos a ver en el podcast de Pía, hasta grabaste la promoción…
Esa grabación que hicimos fue muy graciosa. Yo venía de un show de Navidad y me llama Peter (Fajardo) y me dice que están grabando la promoción. Yo estaba en buzo, con el body del show, toda sudada.
¿Y qué pasó?
Le dije: “Estoy hecha un desastre”, pero fui. Me levanté el pelo, me hice una cola y, la verdad, salí con la ropa sudada del show. Conversé con Pía un ratito, pero cuando nos íbamos a poner a chismear, Peter nos separó. Quería que conversemos cuando estuviéramos sentadas (en el podcast).
Entonces, ¿esta leyenda urbana de que hay una rivalidad no es cierta?
Es que nunca la ha habido. Yo tengo una versión de mi historia, ella tiene una versión. Pero nunca han escuchado a las dos partes sentadas y decir: “Oye, a mí me pasó esto, ¿a ti qué te pasó?”. Eso es lo que queremos hacer.
Parece que hay un teléfono malogrado…
Definitivamente tiene que haberlo. Ya habrá momento para sentarnos y conversarlo.
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