La vemos cada mañana en el noticiero de Latina Televisión. Firme, clara y segura frente a las cámaras. Sin embargo, lejos del set, Fátima Aguilar es una mujer soñadora, romántica y con una sensibilidad única. Ahora nos habla de su relación de 12 años, de las campanas de boda que ya suenan y de cómo la marcó la muerte de su padre.
Llevas 12 años con tu novio, ¿cuál es el secreto?
¡Se ha llevado todo mi colágeno! (ríe). Ambos sabíamos qué queríamos de la relación y hemos trabajado para sacarla adelante. Hemos tenido crisis y peleas, y sin ellas no habríamos llegado hasta donde estamos.
Tres consejos para que una relación prospere en el tiempo
Hay tres que nos han ayudado muchísimo a nosotros: los dos amamos a nuestras familias, nos encanta viajar y respetamos nuestras finanzas. Parece cliché, pero realmente la comunicación es vital.
¿Quién es más romántico: tú o él?
Creo que los dos. Probablemente él tiene otros gestos, por ejemplo, me hace mi lonchera (ríe). Siento que Dios me ha bendecido mucho.
¿Qué detalle suyo te sigue derritiendo después de tantos años?
Me encanta ver que se sigue emocionando por estar juntos, que no estamos estancados, que seguimos buscando ser felices.
¿Qué fue lo primero que te enamoró de él?
Sus ganas de trabajar y de tener autonomía. Conocía el mundo y no era un chico engreído.
¿Qué tan celosa eres?
Tuve una etapa de celos cuando estuvimos alejados tres años y medio, me chocó mucho. Cuando volvimos a estar en la misma ciudad todo mejoró. Creo que los celos tienen mucho que ver con la mochila emocional que uno carga.
¿Quieres casarte y ser mamá?
Sí, claro, pero más adelante. Todavía hay tiempo (ríe). Jorge me pidió matrimonio hace años, pero por muchas cosas hemos ido postergando.
¿Las infidelidades se perdonan?
Hasta hace algunos años decía que no. Pensaba que si te fallan una vez, siempre lo harán.
¿Y hoy piensas distinto?
Sí. Ahora entiendo que no existe la persona perfecta, que alguien puede equivocarse, arrepentirse de verdad y cambiar. Pero si hay dolo —planificación u otra relación— ahí sí no hay vuelta atrás.
¿Te consideras una mujer impulsiva o piensas antes de hablar?
Pienso mucho antes de hacer o decir algo. A veces siento que incluso me excedo (ríe).
¿Cómo te levantas el ánimo en un día triste?
Si quiero llorar, lloro. Después de la lloradita y la renegadera, duermo un poco y trato de recordar frases como: “Mira todo lo que le pedías a Dios y ahora has logrado”. No creo en el positivismo tóxico; es natural tener días tristes.
¿Cuál ha sido el momento más difícil que te ha tocado vivir?
La muerte de mi papá. Fue un antes y un después en mi vida. Me cambió por completo y es un dolor que aún transitamos con mis hermanos. Hubo un tiempo en el que estuve resentida con Dios.
¿Cómo convives hoy con esa ausencia?
Creo que a mi cuerpo le ayuda pensar que mi papá sigue en Trujillo o imaginar los comentarios que haría. De alguna forma, así lo siento cerca.
Si lo tuvieras al frente, ¿qué le dirías?
De niña soñaba con darles a mis padres todo lo que no tuvieron. Quise hacerlo muy feliz y sanar su niño interior, pero no nos alcanzó el tiempo. Le diría: “Te amo, papá. Volveremos a vernos”.
Si no hubieras sido abogada ni presentadora de noticias, ¿qué estarías haciendo hoy?
Quizás estaría actuando. El año pasado participé tres veces en una novela de Latina y la pasé muy bien.
¿Siempre estás “en modo noticia” o sabes desconectarte?
He aprendido a desconectarme, aunque todavía me cuesta. Hubo una etapa en la que mi cabeza no descansaba y terminé abrumada.
¿Cuánto es el máximo de tiempo que has estado alejada del celular?
Cuando me dio COVID-19. Dormí dos días seguidos y no vi el celular.
¿Tienes algún gesto o manía antes de salir al aire?
En algún momento del noticiero me persigno y agradezco por estar viva.
¿Cómo es tu relación con el público?
Tampoco es que haya un mar de gente esperándome en la calle (ríe), pero siempre es lindo recibir el cariño.
¿Tu mejor truco para verte fresca después de una jornada larguísima en TV?
Disimular muy bien (ríe). Aprendí que no puedo vivir solo a punta de café: el agua despierta más. Anoten el dato.
Tres productos de belleza que nunca faltan en tu cartera
Hidratante de labios, polvo traslúcido y bloqueador solar.
¿Algún hobby secreto que pocos imaginarían?
Me encanta ver series basadas en hechos reales y viajar.
Una película que podrías ver mil veces sin aburrirte
La La Land. Fue la primera película que vi sola en el cine y me sentí muy identificada.
A puertas de una campaña presidencial, ¿qué tres cualidades debería tener nuestro próximo presidente?
Ser realista, honesto y no extremista.
¿Te gustaría incursionar en la política?
No. No me han ofrecido, no me interesa (ríe).
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