Emprende Trome| Desde que era niña, Melissa Abusada amaba los cumpleaños la explosión de colores, que veía en estos eventos. Su sueño era ser una gran maestra pastelera al terminar el colegio. Estudió cocina en Cordon Bleu. Viajó a Paris para estudiar en las mejores escuelas de pastelería. Trabajó durante muchos años en restaurantes y hoteles en Santo Domingo, donde cautivó con sus postres a estrellas como Shakira, Juan Luis Guerra, Bill Gates, entre otras.
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Melissa tuvo su pastelería en Perú, pero apostó por su taller debido a la gran demanda que había en el mercado, decidió dar asesorías, dictar cursos, hacer catering y vender sus obras de arte por redes sociales, que han sido todo un éxito.
Desde chiquita me encantaba todo lo que eran los colores, cuando iba a un cumpleaños me encantaba, me gustaba las fiestas y colores. Siempre supe que me quería dedicar a esto.
Soy la primera promoción de Le Cordon Bleu, tuve seguir cocina porque en ese entonces no había una escuela. Yo soñaba con la pastelería y a la par practicaba en Astrid & Gastón. Luego me fui a Paris para especializarme y al regresar a Perú fui docente de la San Ignacio.
Fui encargada de la pastelería del Marriot, también estuve en La Gloria. Trabajé con Rafael Osterling, Marisa Guiulfo, Gastón Acurio.
Me llamaron para asesorar el restaurante Casa de Campo, donde fui jefa pastelera.
Cuando trabajaba en Casa de Campo llegaban muchos artistas, pues hay un coliseo donde hacen concierto, y siempre pasaban al restaurante y les hacía postres. Conocí a Bill Gate, Sting, Shakira, Juan Luis Guerra, a un montón de artistas. Y cuando tuve mi pastelería que estaba al lado de una catedral, una vez, se casó una periodista de Telemundo y vinieron todos a mi local a comer postres.
En el 2010, puse mi taller ‘Melissa Pastry Boutique’ en San Isidro me fue muy bien, estuve cinco años, pero luego decidí abrir mi taller para enfocarme en hacer catering, dar asesoría y clases. También empecé a vender mis productos por Internet que han tenido gran acogida.
Cuando todo el mundo se había reinventado, yo a lo largo de mi carrera, tuve que adaptarme a diferentes cosas. La pandemia no me cogió de improviso porque todo lo he hecho, desde dictar clases, dar asesorías, tener una pastelería, hago catering, hago delivery.
Saber a qué púbico se van a dirigir, conocer su mercado, trabajar mucho el mundo de las redes porque se logra gran visibilidad. Ver bien el tema de los costos, pues es mejor empezar con algo chico y luego ir creciendo según sea tu necesidad. Hay que ser muy ordenado en este negocio.
Mi fuerte ante era el Facebook y las otras redes sociales, pero el boca a boca ha sido impresionante y mi mejor carta de presentación. Empecé con los macarrones y no he parado.
Soy creativa, no hago lo mismo. Trato de reinventar lo clásico, me gusta innovar, siempre le ofrezco al cliente nuevas alternativas y exclusivas que no lo encontrará en otro lado.
Que sean constantes, el mayor maestro es el error. Muchos de los postres son pruebas y error, a veces se desaniman cuando no les sale un producto, deben tener paciencia y seguir, fijarse en un objetivo. No hay que tirar la toalla.
La tendencia de ahora son los colores pasteles, las mariposas, las flores comestibles, tortas pintadas con dorado y altas. A la gente le gusta lo clásico, pero elegante, que todo sea hecho en casa, de manera artesanal.
El cliente ha ido cambiando con los años, prefiere una atención personalizada, ¿Cómo lo ves tú?
La atención al cliente es básica, hay que darle opciones, que tenga la comodidad de elegir lo que le gusta. Si hay una queja solucionarlo en el momento.
Los helados son una buena opción, las galletas rellenas con helados, postres fríos, mousses de frutas, cremoladas y raspadillas.
Ahora estoy con los postres en la página ‘Artesanalmente’ y con ‘Macarrones By Melissa’, pronto tendré mi tienda virtual.
Pastelería: Mi pasión
Macarrones: alegría.
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