Dos soles no pueden brillar bajo el mismo cielo. Esa frase la tuvo clara desde siempre y a cuatro meses de su desaparición Guillermo Coppola, uno de los grandes amigos del ‘Pelusa’, recordó una anécdota entre jugador y , quien fue víctima del peculiar humor del astro argentino.

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El que fuera empresario y amigo íntimo del ídolo de la selección argentina contó a TyC Sports que en 1994 y el Diez viajó a México invitado al Campeonato Mundial de Fútbol Rápido. Andrés Fassi, uno de los dueños de Pachuca, lo invitó a un recital de Luis Miguel en la ciudad.

Diego siempre fue muy impuntual y llegamos cuando el show ya había empezado, iba por la cuarta o quinta canción”, inició Coppola para explicar cómo los organizadores lo enviaron a la cuarta fila de mesas.

Diego Maradona se molestó y empezó a insistir para retirarse. “¿A dónde quieres ir? Ya estamos acá, vamos a comer. Tranquilo”, lo calmó el que era su mánager, pero Diego no se quedó tranquilo.

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El Diez esta buscando la forma de sacarse la bronca y la encontró. “Éramos solo cuatro en la mesa, éramos los invitados del ‘Sol de México’. Diego pidió 13 botellas de champagne y las empezó a servir en las mesas vecinas. Luis Miguel iba cantando y Diego parado sirviendo ‘Cristal rosado’ que le iba a hacer pagar más tarde al cantante. Deben haber valido ocho lucas cada una o diez”, expresó Guillermo entre risas.

Antes que termine el recital los argentinos concretaron la venganza del Diez. “Fuimos al camarín, le dejamos la cuentita, dejamos saludos y nos fuimos. Ni lo esperamos… Lo vimos cantando, festejamos y hasta lo aplaudimos”, recordó Coppola. ¿Cuánto fue la cuenta? 6. 500 dólares.

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