Mónica Delta es una periodista de experiencia que fue la más incisiva y puntillosa en las elecciones de la primera vuelta. Ahora observa el panorama electoral con incertidumbre y asegura que para la segunda de estas Elecciones Generales de Perú 2021 ‘nada está dicho’, porque Keiko Fujimori la tiene ‘cuesta arriba’ y no ve ‘ningún plan de gobierno de Pedro Castillo’.
Lo veo con temor, con incertidumbre. Primero, no saber por quién votar. Y lo otro es el temor a que, evidentemente, lo que se viene no es bueno.
Yo, lo que creo es que Keiko Fujimori la tiene cuesta arriba. Si bien es cierto hay un porcentaje importante de gente indecisa que no sabe por quién va a votar, también es verdad que es un personaje ‘archiconocido’ para los peruanos. Se han explorado todas las zonas negativas en Keiko.
De la primera vuelta a esta segunda hubo una disminución del antivoto. Aunque sigue siendo el 55%, que es muy alto. Y hay entre los indecisos, probablemente, gente que esté dentro de ese universo de antivotos. Pero como lo conversaba con quienes tienen a su cargo las encuestas, el antivoto también puede bajar, dependiendo de las estrategias que se generen en un lado y en otro. La tiene difícil, pero podría ocurrir.
Tendría que pasar por un propósito de enmienda verdadero. Tendría que hablar con absoluta sinceridad sobre todo el daño que se ha hecho a partir de estrategias políticas equivocadas desde su partido y generadas por ella misma, por su personalidad. Lo que creo que debe hacer es ser espontánea con el sentimiento de arrepentimiento sobre las cosas que se hicieron mal y plantear reformas que el país exige. Tiene que ser audaz, pero también sincera y transparente.
Por supuesto que sí. Y eso, además, no es una posibilidad que debe haber, sino una certeza.
Digamos, estamos ante una situación indeseable, por ahí hay que partir. Pero si ya estamos, hay que afrontarla y hay que exigir a ambos candidatos compromisos que deben adoptar y cumplir.
Yo imagino que sí. A mí me parecía que no había equidad en el hecho de que un candidato pudiera viajar y el otro no. Keiko tiene que buscar ‘nichos’, bolsones donde arañar votos, porque el sur es absolutamente contrario, el centro en una situación difícil, pero todo voto para ella le va a dar una posibilidad. La cuesta arriba está planteada.
La respuesta efectiva con respecto a la pandemia, la garantía de las vacunas, demostrar que hay un plan. Segundo, el bolsillo, el empleo, la seguridad. Son prioridades que la gente tiene en la cabeza.
Mira, yo soy una defensora del modelo social de mercado. Pero sí entiendo que ese modelo, con las características que ha tenido en las últimas décadas, no le ha respondido a la gran mayoría. Sino no estaríamos como estamos.
El modelo te da más oportunidades, quién lo duda. Las libertades, las garantías de los derechos, la propiedad privada, yo creo en todo eso. Pero lo cierto es que, lamentablemente, quienes han estado nos han demostrado una gran capacidad de mentirnos y, en segundo lugar, una porosidad y debilidad por la corrupción.
Lamentablemente, yo no veo ningún plan de gobierno de Pedro Castillo, lo que veo es el ideario de Vladimir Cerrón. Y eso es lo que me provoca más miedo, porque ahí sí se define como marxista, leninista y le coloca la palabra mariateguista para edulcorarlo. La verdad es que hablan de nacionalizaciones, de regulaciones en los medios de comunicación, de quitarle a los que tienen para darle a los que no tienen, algo que es una falacia y ha fracasado en el mundo entero.
Lo que propone es nacionalizar las compañías mineras, las transnacionales, como él dice. Modificar contratos, acuerdos. Y si no aceptan un planteamiento de esa naturaleza, según Castillo, lo nacionaliza para entregarlo a las manos de las regiones, que no han sabido ni siquiera gestionar o ejecutar.
Me parece que Castillo está más inspirado en Evo Morales. Hemos visto el entusiasmo de Evo Morales cuando dijo: ‘Ganamos en Perú y perdimos en Ecuador’. En el caso de Venezuela, Chávez tenía el apoyo militar, tenía el petróleo, tenía otras características, ellos le llaman el socialismo del siglo 21, yo lo llamaría el socialismo arcaico porque finalmente lo que vemos en Venezuela es que la gente se está escapando. Al final eso va a fracasar. No sé si exactamente será una situación como Venezuela, pero evidentemente los socialismos, los comunismos, de esa naturaleza, han fracasado. Sino miremos cómo vive la gente de Cuba.
No lo sé. Lo he entrevistado y se lo pregunté, y señaló que efectivamente él garantiza todas las libertades.
También es verdad que tenemos un Congreso con una fragmentación con claras líneas ideológicas que pueden responder a un ejecutivo. Primero que nada, Castillo no puede decir que él es el vocero. Lo que quiero saber es a quiénes llevaría, quién sería su ministro de Economía, quién sería su primer ministro si llega al poder. Cómo plantearía su gabinete, si es de consenso o con otras fuerzas políticas.
Mira, en este momento desconfío de ambos lados. Lo que creo es que tiene que darle muestras claras a la ciudadanía de que efectivamente, primero, no puede pensar que va solo a un gobierno, después tiene que quedar claramente establecido cuál es el papel del señor Cerrón, porque si me dice que se dedicará al partido Perú Libre, no me da serenidad. Me queda claro que ahí hay una búsqueda de poder. Y el perfil del señor Cerrón no es un perfil discreto. Todo lo contrario.
No hay una línea en el ideario. Y lo que él señala es que están pensando, que están elaborando. Hay que conocerlo con detalle lo antes posible. Cualquiera que llegue va a tener por lo menos un año y medio enfocado en el tema de la pandemia.
Esa es la pretensión del poder, ‘cuando no me gusta tu opinión’, comienzas a señalar que vas a sacar la publicidad del Estado... Eso es pura demagogia barata. Lo que tiene que decir es que va a respetar irrestrictamente, le guste o no, las líneas editoriales, la libertad de prensa que está basada en la democracia. Las democracias en el mundo se basan en las libertades, le guste o no.
En Cuba ya está hace 62 años. En el caso de Chávez y Maduro, hace 20 años. En el caso de Bolivia, Evo se quiso quedar, pero lo sacaron. Además, hablan de una ‘toma de poder’, la historia y los ejemplos abundan.
Bueno, los agentes económicos están absolutamente nerviosos porque no hay claridad en lo que se dice, ni en los compromisos. Por eso digo que ambos candidatos, porque nada está dicho todavía, tienen que decir claramente cómo se manejaría el modelo, el respeto a las empresas, decirlo con claridad.
Creo que cada uno está desplegando estrategias. En el caso de Keiko Fujimori no puede equivocarse, en el caso de Pedro Castillo todos debemos apresurarnos en hacerle las preguntas correctas y contraponer investigaciones para conocerlo mejor.
Ha pasado con Juan Velasco Alvarado. Les ofrecieron el oro y el moro y, claro, era una dictadura de izquierda militar, y el país se partió. Los resultados no fueron para nada halagadores. Más allá, lo que la gente quiere es mejores oportunidades, quiere empleo. La gente pobre está desesperada, no creo que en este momento esté pensando si se trata de izquierda o derecha, verdaderamente.
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