Está segunda en intención de voto en las encuestas. Fue primera dama, candidata a la presidencia en dos oportunidades y también congresista. Limeña. 45 años de edad. Lideresa de Fuerza Popular. Va por su tercer intento para llegar a Palacio. Keiko Fujimori conversó a solas con Trome y responde de todo.
Soy perseverante, me gusta competir y espero ganar.
Falso. En la pandemia es que decidí nuevamente participar en esta contienda.
Hubo muchas irregularidades y creo que fue un error no pedir un recuento de los votos.
Dimos facultades. Se trabajó por la gobernabilidad, pero es verdad que caímos en el círculo vicioso de la confrontación. Y la pelea es de a dos, no es solo de un lado.
No. Yo conversé con Vizcarra dos veces después de que él se convirtió en presidente.
(Risas) Ha traicionado la salud de todos los peruanos, creo que este hecho de la vacuna lo pinta de cuerpo entero.
Me faltó comunicar más e intentar una mejor relación constructiva con el gobierno y los miembros de PPK.
Que me escuchen.
Tendría el espíritu, el principio de autoridad, con absoluto respeto de nuestra democracia. Y yo creo que lo que el Perú necesita es una ‘demodura’. No una democracia blanda, sino una democracia dura.
Lo veo titubeante. Espero que en los próximos meses tenga más firmeza.
Yo creo que sí, que lamentablemente los ha golpeado mucho y los ha humillado. Y lo que tenemos que hacer es recuperar nuevamente ese respaldo que necesita y ese lugar que tiene que tener nuestra Policía Nacional que está en primera línea.
Estar lejos de mis hijas.
Felizmente ha habido análisis periciales a mi esposo y a mí. Cinco peritos del Ministerio Público han determinado que no existe desbalance...
Bueno, que pida la información.
Centro derecha.
Exactamente, Yonhy Lescano como populista y Verónika Mendoza como extrema izquierda.
Mano dura significa firmeza y energía en aplicar las normas y nuestro plan de gobierno. Significa recuperar el principio de autoridad que es lo que hace falta en nuestro país.
Que soy justa, he aprendido de mis errores, he crecido espiritualmente y tenemos un partido y un gran equipo para gobernar.
Yo calificaría al señor Julio Guzmán como ‘rápido y furioso’ (sonríe).
Él tiene todo el derecho de hacer con su vida privada lo que quiera, pero sí le pediría como mamá de dos hijas que tenga mucho cuidado de no incentivar el consumo de las drogas.
Nunca.
No tengo propiedades. Vivo en un departamento alquilado. El bien que tengo es un carro y nuestro patrimonio está en el Ministerio Público bien analizado durante diez años.
Es un carro Subaru y costó aproximadamente 32 mil dólares.
Espero.
No, eso es un mito. Yo me alegré mucho de la libertad de mi padre.
Ya habrá su momento.
Cuando él lo decida.
Creo que cada uno tiene sus tiempos y hay que darle a él su espacio.
Las encuestas reflejan el hartazgo que hay en general, en todos.
Por sus pensamientos. Ella, además, quiere anular La Constitución y nunca ha condenado los gobiernos dictatoriales de Maduro, Chávez y Fidel Castro.
Caperucita. Se hace la suavecita, pero es roja y peligrosa.
Creo que hablan mucho y han generado mucha desunión, pero hacen poco.
Lo que va a haber es chamba y convocatoria a los mejores. Como ustedes han visto a ‘Nano’ Guerra García, que ha sido un crítico mío, o a Fernando Rospigliosi para poner mano dura contra la delincuencia.
Lamento que haya renunciado.
Acorralar al virus. Lo que planeamos hacer son 70 mil pruebas moleculares por día para hacer un buen diagnóstico, apoyar a los enfermos y convocar: Fuerzas Armadas, empresa privada y las iglesias.
Lamentablemente es así. Lo que tenemos que hacer son dos grandes cosas para rescatar nuevamente la economía del Perú: primero es la generación de empleo formal a nivel nacional y lo vamos a hacer a través de miles de micro obras en todo el Perú, eso generará 2 millones de puestos de trabajo. Y en segundo lugar recuperar a los emprendedores. Crearemos el Conafor, una comisión para la formalización. No para perseguir la informalidad, sino para generar formalidad.
Creo que subestiman nuestra capacidad y experiencia. Es un acto de soberbia subestimar a cualquier candidato.
No tengo miedo. Estando en prisión me acerqué mucho a Dios. He valorado más a mi familia, mis amigos y las cosas pequeñas de la vida. No hablo del caso porque eso está en investigación y porque el señor Pérez puede encontrar cualquier excusa para pedir nuevamente una prisión preventiva.
No, soy Keiko.
El matrimonio lo conforman el hombre y la mujer.
Los escucho, los saludo, les doy ánimos y les pido también que transmitan nuestro plan de ‘Rescate 2021’.
Muchas gracias a ti, Óscar, y a todos los lectores.
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