
El interrogatorio duró más de una hora y media. Frente a los investigadores, el exgerente de Gestión Electoral de la ONPE, José Edilberto Samamé Blas, respondió 32 preguntas y dejó clara su postura: “soy inocente”. Su declaración, brindada ante la Dircocor, marca una línea de defensa que traslada la responsabilidad a otros niveles dentro de la institución.
El exfuncionario fue detenido por 48 horas tras el caos logístico que marcó la jornada del 12 de abril, cuando miles de ciudadanos no pudieron votar por la demora en la entrega de material electoral. Desde entonces, su versión ha sido una: las fallas no dependieron de su gestión.

En su testimonio, Samamé sostuvo que los problemas ya se advertían desde el sábado 11 de abril a las 8:30 de la mañana. Sin embargo, asegura que no fue informado con anticipación de los retrasos en la salida de los camiones.
“Apenas tomé conocimiento del retraso, tomamos las medidas necesarias para poder cumplir con el objetivo de la entrega del material electoral”, declaró ante la Policía antes de ser liberado.
APUNTA A SU SUBGERENTE
Cuando le preguntaron directamente quién era el responsable, no dudó. “El responsable de supervisar era la subgerencia de Producción Electoral a cargo del señor Juan Phang”, afirmó.
Según su versión, esa área tenía la tarea específica de garantizar que el cronograma se cumpliera. Para el exgerente, la falta de control en ese nivel provocó que los materiales no llegaran a tiempo a los locales de votación.
Relató además lo que encontró en la sede logística. Dijo que estuvo desde el viernes 10 de abril en Lurín, donde se le informó que debían salir 336 camiones durante la noche. A ello se sumaban otros 98 vehículos programados para la mañana siguiente.
Pero al llegar a San Pedro, la situación no coincidía con lo previsto. “No estaban saliendo los camiones conforme a lo indicado”, contó. Y añadió que el personal no pudo precisar cuántas unidades habían partido.

En ese contexto, también detalló que instruyó a Juan Phang a buscar una nueva empresa que pudiera asumir el servicio. Mientras tanto, decidió continuar con la empresa contratada.
“Instruí a Juan Phang que realice la búsqueda de una empresa (…) y que se continúe con el servicio de la empresa Gálaga hasta encontrar un nuevo proveedor”, explicó.
Sobre la contratación de la empresa Servicios Generales Gálaga S.A.C., por más de seis millones de soles, Samamé marcó distancia. Señaló que esa decisión correspondía a la gerencia de Administración, encabezada por Edward Alarcón.
Incluso indicó que esa área le informó que podían contratar unidades adicionales por 48 mil soles mediante asignación por encargo, como una medida para responder al retraso.
¿QUIÉN ES JUAN PHANG?
En la estructura de la ONPE, Juan Antonio Phang Sánchez no es un funcionario reciente. Se desempeña como subgerente de Producción Electoral y ha ocupado cargos vinculados a operaciones desde hace varios años dentro del organismo, siendo responsable de supervisar procesos clave como la elaboración, control y distribución del material electoral.

Sin embargo, su nombre también aparece en investigaciones fiscales. El Ministerio Público lo incluye como presunto integrante de una organización criminal vinculada a la inscripción del partido Podemos Perú entre 2016 y 2018. Según la acusación, habría realizado acciones para acelerar ese proceso aprovechando su cargo en la entidad electoral.
Phang ha rechazado los cargos y ha solicitado el archivo del caso, argumentando que no se han acreditado los hechos en su contra y que sus funciones se limitaron a tareas propias de su puesto.
Pese a ello, ha continuado laborando en la ONPE. En declaraciones anteriores, había asegurado que el sistema logístico de la institución garantizaba la llegada del material a todos los locales de votación.
Los hechos terminaron contradiciendo esa afirmación. El material electoral llegó con retrasos de hasta cinco horas en varios puntos de Lima, lo que impidió la instalación de 211 mesas y afectó a más de 63 mil electores.











