La noticia que millones de católicos esperaban llegó desde el corazón del Vaticano. Tras una audiencia privada que se prolongó durante dos horas, el presidente José María Balcázar anunció que el papa León XIV realizará una visita oficial al Perú durante la primera quincena de noviembre, en una gira que podría extenderse entre ocho y diez días.
El anuncio se conoció luego del encuentro que sostuvo el mandatario peruano con el sumo pontífice en la Ciudad del Vaticano. Según informó la Santa Sede, la reunión se desarrolló en un ambiente cordial y permitió abordar diversos asuntos de interés común entre el Perú y el Vaticano.
De acuerdo con lo señalado por Balcázar, la agenda preliminar contempla visitas a Lima, Chiclayo, Piura, Sullana, Cusco y Pucallpa. Además, las autoridades evalúan incorporar a Puno e Iquitos, aunque la decisión final dependerá de las evaluaciones logísticas y de seguridad que realicen los equipos especializados encargados de organizar el viaje papal.
La expectativa también se concentra en la posibilidad de que León XIV visite los distritos altoandinos de Incahuasi y Cañaris. Según explicó el jefe de Estado, existe la intención de que el pontífice pueda reunirse con comunidades quechuahablantes durante su recorrido por el norte del país.
Durante la audiencia, el papa León XIV también se refirió a la situación política que atraviesa el Perú. Según relató Balcázar, el Santo Padre expresó su deseo de que los peruanos fortalezcan la unidad nacional y apuesten por el diálogo como mecanismo para superar las diferencias.
El mandatario indicó que el pontífice insistió en la necesidad de construir consensos y dejar atrás la polarización. Incluso, durante una breve rueda de prensa, reveló que León XIV manifestó su deseo de que los resultados de la segunda vuelta electoral sean respetados por todos los sectores políticos.
La preocupación del papa por la realidad peruana también estuvo presente en otros temas. Durante las conversaciones se abordaron asuntos relacionados con la evolución socioeconómica del país, la minería ilegal, la promoción del bien común, el fortalecimiento del diálogo social y la cohesión nacional.
La Santa Sede informó además que hubo un intercambio de opiniones sobre fenómenos internacionales que generan preocupación, entre ellos la migración, la delincuencia organizada y las repercusiones de diversos conflictos que afectan distintas regiones del mundo.
Balcázar señaló que León XIV mostró especial interés por la coyuntura nacional, pero también recordó con afecto su paso por Chiclayo. Según contó el presidente, durante la conversación hablaron de arte, cultura y gastronomía, destacando platos como el seco de cabrito, el arroz con pato y el cebiche.
Uno de los momentos más comentados de la audiencia fue la entrega de un tradicional king kong chiclayano por parte del presidente peruano al sumo pontífice. El gesto ocurrió en el marco de la reunión oficial y rápidamente llamó la atención por el simbolismo cultural que representaba.
El obsequio destacó uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía lambayecana y reforzó el vínculo que León XIV mantiene con diversas localidades del norte peruano. La imagen del intercambio protocolar cobró relevancia mientras crecía la expectativa por la próxima visita apostólica.
La audiencia también permitió consolidar las coordinaciones relacionadas con el viaje del papa al Perú. Las autoridades continúan trabajando en los aspectos logísticos para recibir al líder de la Iglesia Católica, cuya agenda incluirá actividades pastorales y encuentros con fieles en distintas ciudades.
Tras concluir el encuentro, Balcázar sostuvo reuniones con el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, y con monseñor Paul Richard Gallagher. Mientras tanto, en diversas regiones del país ya comenzaron los preparativos ante una visita que promete convertirse en uno de los acontecimientos más importantes del año y que marcará el regreso de un pontífice al territorio peruano durante la primera quincena de noviembre.
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