Una granada acompañada de una nota amenazante fue dejada este lunes en el frontis de la sede del Poder Judicial del Callao, en la avenida Dos de Mayo, lo que obligó a cerrar parte de la vía y desplegar a agentes especializados. La UDEX aisló el artefacto y, tras las diligencias de seguridad, la zona fue declarada fuera de peligro, sin personas heridas ni daños materiales.
La bolsa que contenía el objeto apareció sobre el cerco perimétrico del recinto, a pocos metros de la entrada principal. Junto al presunto explosivo había una prenda de color azul y un manuscrito cuyo contenido no ha sido revelado por la Policía.
La alerta generó movimiento en los alrededores de la sede judicial. Como medida preventiva, se cerró el carril de la avenida Dos de Mayo que conduce hacia la avenida Sáenz Peña, mientras los especialistas evaluaban las características del artefacto.
La Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX) llegó al lugar y estableció un perímetro de seguridad. Los agentes evitaron que el objeto fuera manipulado y ejecutaron el procedimiento técnico para determinar el nivel de riesgo.
La Policía informó posteriormente que había activado sus protocolos ante la presencia de un objeto con características similares a una granada tipo piña. El objetivo inmediato fue aislar el sector, examinar el artefacto y evitar cualquier situación que pudiera poner en peligro a trabajadores, usuarios o transeúntes.
Por ahora, nadie ha informado públicamente quién sería el destinatario del mensaje. Tampoco se ha precisado si la advertencia estaba dirigida contra algún juez, funcionario o trabajador de la Corte Superior de Justicia del Callao, o contra la propia institución.
El contenido de la nota tampoco fue difundido. Los investigadores deberán determinar, además, si el manuscrito contiene alguna exigencia o aporta información que permita conocer el motivo detrás del abandono del artefacto.
La Corte Superior de Justicia del Callao calificó el episodio como un acto de “amedrentamiento o intimidación” y puso a disposición del Ministerio Público y de la Policía el material necesario para las investigaciones.
“Gracias a la oportuna activación de nuestros protocolos de emergencia y a la rápida intervención policial, no se han registrado personas heridas ni daños materiales en la infraestructura. El área ha sido inspeccionada en su totalidad y se encuentra fuera de todo peligro”, precisó la institución.
La Corte también expresó su rechazo a lo ocurrido: “Rechazamos de manera categórica todo acto de amedrentamiento o intimidación que pretenda perturbar el normal funcionamiento de la justicia”.
Una de las principales tareas de los investigadores será revisar las cámaras de videovigilancia de la sede judicial y de los negocios ubicados en los alrededores de la avenida Dos de Mayo.
Las imágenes podrían establecer la hora en que fue colocada la bolsa, identificar a quien la dejó y determinar si actuó solo o acompañado. También permitirían reconstruir los movimientos realizados antes y después de abandonar el paquete.
La Policía realizará además pericias sobre la granada, la bolsa, la prenda azul y el manuscrito. Los especialistas buscarán huellas y otros elementos que permitan establecer la procedencia del artefacto e identificar a los responsables.
Mientras avanzaban estas diligencias, la Corte Superior del Callao dispuso que magistrados y servidores trabajaran bajo la modalidad de teletrabajo durante este lunes 31 de agosto, como medida preventiva y para facilitar las labores de los investigadores.
La institución confirmó que el área quedó inspeccionada y sin riesgo, por lo que la atención presencial al público y las labores administrativas se reanudarán este martes 1 de septiembre en el horario habitual.
Ahora la investigación deberá responder quién dejó la granada en uno de los puntos más sensibles de la sede judicial, qué decía exactamente el manuscrito y, sobre todo, qué había detrás de esta intimidación que obligó a movilizar a la UDEX y puso en alerta al primer puerto.
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