Beto Ortiz se pone serio y le hace una crucial advertencia a la presidenta Keiko Fujimori: que se cuide de los traidores. Como Vizcarra con PPK, el periodista dice que le puede suceder lo mismo con Luis Galarreta, a quien le ha dado mucho poder en su gobierno. Una entrevista picante, a lo Beto Ortiz.
Te veo en televisión y redes, y me parece que no le tienes mucha fe a Keiko. ¿Es verdad?
No necesariamente. Yo suelo ser un tipo escéptico por naturaleza. En el Perú es un mecanismo de defensa...
¿Entonces?
Eso no significa que no le demos a Keiko el beneficio de la duda y no le deseemos que le vaya bien. Si le va bien a ella, pues vamos a estar todos bien.
A un mes de gobierno, ¿esperabas más?
No, no esperaba nada más porque tampoco se puede hacer gran cosa en un mes.
Ella llegó al gobierno prometiendo orden. ¿Cómo calificarías sus primeras semanas?
El tema de la criminalidad solamente aumenta y aumenta, todas las propuestas que he escuchado me parecen difíciles de realizar.
¿Ejemplo?
No soy experto en la materia, pero por ejemplo sacar a las Fuerzas Armadas a la calle, poner soldados en los micros, ponerlos en las cárceles, no me parece una solución.
¿Es más de lo mismo?
Es peligroso, gente que está entrenada para la guerra y meterla entre civiles... alguien va a salir malherido, ¿no?
¿Eres de los que piensan que debemos darle unos meses para recién ver sus resultados?
Yo voy a seguir haciendo mi trabajo de periodista, no soy quién para darle una tregua o un plazo a un presidente, pero apenas veamos algo incorrecto o chueco lo vamos a denunciar.
¿Qué te parece su forma de comunicar? Por ejemplo, hacer TikTok los domingos...
Moderna, me parece que está bien. Ella tiene hijas adolescentes y maneja muy bien esos códigos, esos lenguajes.
Entonces, ¿estás de acuerdo?
Me parece bien siempre y cuando eso sea, digamos, su hobby. O sea, que el domingo que tiene derecho a descansar como todo el mundo lo dedique a eso y enganche con los jóvenes, pero eso no puede ser el eje de su gobierno. No puede ser una presidenta del TikTok porque el país real no es el TikTok.
¿El gabinete, en general, qué te parece?
Deja mucho que desear.
¿Por qué?
Porque hay nombres que suenan más a cuota política, a pagos de favores, que a real capacidad.
He escuchado tus críticas hacia Alberto Beingolea, ministro de Cultura...
Me parece una locura. Es como que me pusieran a mí de presidente de la Federación Peruana de Fútbol. No sé nada de eso y es más o menos lo que le pasa a Beingolea en ese ministerio.
¿A qué obedece esa designación?
Obedece a un capricho de Galarreta. Beingolea es amigo de Galarreta. Han sido compañeritos en el PPC y es obvio que Galarreta también pone a su gente. Esa no es una decisión de Keiko.
¿Y Rafael Belaunde en Defensa?
Otra locura. El señor no tiene la menor idea de dónde está parado. Ni tampoco le conocemos ningún pergamino o credencial para serlo, más allá de que protagonizó un atentado rarísimo con cortes de Gillette que nunca fue aclarado.
¿Estás de acuerdo con los ‘diagnósticos’ de Luis Dyer, de Salud?
Me parece que Luis Dyer debería apagar la cámara un rato. Muy figureti. Es muy fácil salir a decir todo lo que está mal y pasarse la vida con eso.
¿Y qué piensas de Carlos Espá? Lo han criticado porque no es un diplomático de carrera...
Carlos es un hombre ilustrado. Yo no puedo ser objetivo con él porque primero es mi colega y, segundo, me cae bien. No por eso me voy a volver ciego ante sus errores cuando los cometa.
¿Y lo que sucedió con Betssy Chávez?
Era lo que se tenía que hacer. Yo tampoco estoy feliz con que una golpista esté ahora disfrutando la buena vida en México, pero había un acuerdo y los acuerdos internacionales se tienen que respetar.
Al respecto, ¿sería peligroso para el gobierno de Keiko tener libre a Pedro Castillo?
Sí, porque Pedro Castillo es un agitador político por definición. El nació a la vida política incendiando y paralizando el país, paralizando la educación, soliviantando a las masas, dirigiendo una sublevación.
¿Qué opinas de quienes afirman que para reconciliar al país Keiko debería darle el indulto?
No, no. Mil veces no, como decía PPK. Pedro Castillo es un peligro y es un golpista, y tiene que pagar por su delito. Un golpe de Estado no es jalar una cartera. Es alguien que ha dinamitado la democracia del Perú.
¿Crees que Damián Valenzuela, el amigo argentino del spa Tomyko, sea pareja de Keiko?
No creo. No creo que tenga tan mal gusto.
¿Quién es este personaje en el entorno de Keiko para ti?
Probablemente un amigo de Galarreta. Desgraciadamente, siento que Keiko Fujimori está un poco en riesgo de volver a confiar en un traidor.
¿Por qué lo dices?
Keiko ha cometido el error de confiar en varios traidores, siendo el rey de todos Daniel Salaverry. Se deslumbró por Salaverry, le pareció un gran político, le confió la presidencia del Congreso y mira cómo terminó, acuchillando y yéndose con Vizcarra.
¿Crees que lo mismo pasará con Galarreta?
Yo no estoy diciendo que Galarreta o Miki Torres lo sean, pero me plantearía el escenario por si acaso.
¿Debe tener cuidado con Galarreta?
Mira lo que pasó con Vizcarra, creo que Keiko debería mirarse en el espejo de PPK... PPK abrazó a Vizcarra porque era provinciano y mira lo que pasó, lo acuchilló, lo degolló y lo cortó en pedacitos.
¿Tanto peso tiene Galarreta en este gobierno? ¿Para ti es quien gobierna?
No diría que es quien gobierna realmente, pero sí diría que es un personaje que tiene demasiado poder y Keiko haría bien en dosificarlo. Porque tú puedes confiar, puedes darle la libertad y todas las herramientas para trabajar, pero no vaya a ser que los garfios se conviertan en serruchos, como un villano de Marvel.
Por otro lado, tenemos a Juntos por el Perú que ha metido a bastante izquierdista al Congreso. ¿Qué va a generar esto en su relación con el Ejecutivo?
No me preocupa JPP como partido, me preocupan los radicales que han podido meter. La gente del Fenate, del Movadef, está César Tito Rojas, Iber Maraví. Sabemos de dónde vienen. Que hayan llegado al Congreso y, peor, al Senado, es una derrota tremenda para los demócratas.
Se les ha calificado como ‘una bancada senderista’. ¿Como es posible que haya pasado esto?
El Perú siempre ha sido un país autodestructivo. Tenemos una vocación por el abismo. Atracción por el vacío. Siempre nos ha pasado eso.
Yenifer Paredes, la cuñada de Castillo, preside la Comisión de Energía y Minas. ¿Para qué está ahí?
Pobrecita, me da pena. Pobre. Es una chica que no sabe dónde está parada. Tuvo la suerte o la desgracia de ser la sobrina o la entenada de Castillo y eso le dio un protagonismo desmesurado.
Y Catherine Palomino, la visitadora de Castillo, en la Comisión de Justicia...
Ella se autodenominó pareja y luego se queja de que le hacen bromas o chistes de doble sentido. Qué podemos pensar de un político que debuta diciendo ‘soy la amante’, es de quinta.
¿Qué te parece que el hermano de Castillo haya llegado al Congreso y ahora sea premiado por universidades?
Es un señor que no ha acabado el colegio. Habría que guardar un piadoso silencio. Está bien, la democracia permite que cualquiera entre al Congreso, pero que un senador no haya acabado el colegio es palta.
Decíamos que el anterior Congreso era el peor, ¿pero este?
Siempre hay más abajo. En el Perú siempre se puede escarbar más profundo.
¿Qué te parece que haya gente de César Acuña metida en varios ministerios?
El que tiene plata siempre hace lo que quiere. A Acuña lo han sepultado los electores y como ya comprobó su muerte política, bueno, ha dicho ‘voy a comprar vidas con la plata que tengo’. Y eso es una falta de respeto al electorado.
¿Te reafirmas en que el comandante de la Policía, Óscar Arriola, debe renunciar?
Hace rato, hace como cinco años.
¿Por qué continúa?
Porque lo dejamos, porque tienen todas las de ganar. Hay un vacío de autoridad. Las bandas venezolanas, colombianas, encontraron el paraíso. Esto es tierra de nadie.
José Domingo Pérez está furioso contigo por esa foto con su amiguita. ¿Cuál es tu principal crítica hacia él?
Domingo Pérez ha sido un personaje nefasto, que ha convertido la investigación del delito en activismo político y persecución. Y eso debería ser sancionado.
¿Qué tanto daño le han hecho Domingo Pérez y Rafael Vela al Perú?
Incalculable. Si tú tienes tanto poder y lo aplicas con tanta irresponsabilidad, de alguna manera si la ley no te lo cobra, la vida te lo va a cobrar. Yo sí creo en eso.
¿Lo consideras culpable de la muerte de Alan García?
No creo que se pueda culpar a una persona de la decisión de otra, pero es evidente que el presidente García fue acorralado.
¿Fue ‘chuponeado’?
Sí, y Alan le dijo a muchas personas que si llegaba la situación límite de que lo quieran detener, él iba a hacer lo que hizo. Se lo dijo a muchas personas. Y lo dijo por teléfono y ese teléfono lo estaban escuchando. Y sabes, el cobarde de Domingo Pérez no fue a la diligencia.
Dijo que tenía miedo de que este gobierno atente contra su vida y ahora lo vemos con una jovencita, muy cariñoso, en el Hotel Bolívar...
Es un cobarde por definición, un cobarde de manual.
Por otro lado, ¿sigue siendo más influyente la televisión que las redes?
Creo que la muerte de la televisión se ha pronosticado muchas veces, desde que tengo memoria. Se pronosticó desde que la tecnología creaba un nuevo dispositivo. Creo que cada uno tiene su público, mientras más plataformas, mejor. Yo no siento esa inminencia del final.
Mucha gente te pide que tengas podcast...
Me han propuesto, pero no, porque me gusta vivir, no me gusta trabajar todo el día, necesito un día para tomar un café, para pasear a mi perro, para leer, para pensar.
¿No lo descartas para un futuro?
En algún momento, si lo necesito, lo haré. Hacer programa, hacer podcast, columna, para qué.
Mucha gente también extraña leerte...
Me gustaría tener de nuevo la disciplina para sostener una columna semanal, pero no hay un espacio dónde hacerlo y es el pretexto perfecto para no hacerlo.
¿Qué te pareció esa peleíta entre Magaly y Curwen por el ampay a la novia?
Eso te demuestra que los límites entre televisión e internet no son tan definidos, porque al final Curwen termina siendo un personaje más de la farándula como la ‘Tigresa del Oriente’.
¿Es verdad que hubo un acercamiento con Bayly? ¿Limaron asperezas?
Fue muy generoso al recibir al reportero del programa. Lo veo en una etapa de su vida con la sabiduría que dan los años, en la que ya no quiere estar acumulando rencores en la mochila, y coincido plenamente con esa manera de vivir. He sido fan de Bayly desde siempre. Yo estaba en el ‘cole’ cuando él hacía televisión.
¿Ves su podcast?
Sí, lo veo. Él revolucionó la televisión; la literatura, también. La argolla literaria lo ningunea porque le tiene bronca, pero Jaime con sus libros ha remecido más conciencias que todos los escritores de su generación.
En algún momento dijo que tú lo envidiabas, que querías ser como él...
Sí, sin duda. Cuando haces televisión, quieres ser como los que están. Sería idiota negarlo. En televisión sigues a tus ídolos. Yo he crecido viendo a Bayly, a Hildebrandt y a Alejandro Guerrero. Y decía: ‘Quiero hacer eso que ellos hacen’. Es como el niño que ve jugar a Ronaldo y quiere ser futbolista.
¿Se sentarán en algún momento en un set?
Sin duda, ocurrirá. No sé si en un set, de repente en alguna ciudad del mundo, porque él no vive acá, pero estoy seguro de que ocurrirá.
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