UN NEGOCIO PARA MORIRSE. El Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) denunció a cuatro médicos por suscribir certificados de defunción que habrían permitido a peligrosos criminales aparecer como muertos y escapar de la justicia, una presunta maniobra que quedó expuesta tras el asesinato de Giancarlo Zegarra Cuadros, alias ‘Careca’, quien figuraba como fallecido desde 2015; entre los casos también aparece John Barbarán León, lugarteniente de Los Pulpos, capturado en Argentina en noviembre de 2024 pese a que oficialmente había muerto cuatro años antes.
La historia de ‘Careca’ terminó de una manera que dejó al descubierto el extraño registro. Zegarra Cuadros, considerado uno de los criminales más peligrosos del país, fue asesinado por un sicario, pero cuando las autoridades revisaron sus antecedentes encontraron que ya había sido declarado muerto en 2015.
El certificado de defunción consignaba como causa de muerte una “neumonía fulminante”. Sin embargo, aquella muerte registrada en los documentos no impidió que Zegarra siguiera con vida y, según la información proporcionada, utilizara esa condición para sustraerse de la justicia durante años.
Desde Reniec explicaron que declarar falsamente fallecida a una persona puede convertirse en una vía para evitar que las autoridades la ubiquen. “Se ha buscado sustraerse de la justicia a través de la utilización de una declaración falsa de fallecimiento. En todos los casos procedemos a la denuncia”, señaló un representante de la institución.
El caso de ‘Careca’ no sería aislado. Reniec presentó denuncias contra al menos cuatro médicos cuyos nombres aparecen vinculados a certificados de defunción de personas con antecedentes criminales. Uno de ellos es Ángel Avilés Conde, quien suscribió el documento que registró la supuesta muerte de Zegarra Cuadros. El médico denunciado ya falleció.
Otro expediente corresponde a John Barbarán León, lugarteniente de la organización criminal Los Pulpos. En noviembre de 2024 fue capturado en Argentina, pero la sorpresa apareció al revisar su información en Perú: en el sistema figuraba como fallecido desde 2020.
El certificado había sido suscrito por el médico Carlos Medina Collado y señalaba como diagnóstico “neumonía severa”. No obstante, la defensa del galeno sostiene que él nunca firmó ese documento y que su identidad habría sido utilizada de manera irregular.
“Se demostró que la firma estaba falsificada, no era su firma, no correspondían los sellos a la época en que lo utilizaba”, declaró el abogado de Medina Collado. El defensor también rechazó cualquier vínculo de su patrocinado con una organización criminal: “Carlos no es cómplice ni es coautor ni es integrante de ninguna organización criminal”.
La defensa, además, cuestionó que el problema necesariamente se encuentre en la actuación del médico y planteó que la irregularidad podría haberse producido dentro del propio sistema de registro. Según su versión, existirían otros certificados en los que aparece la firma atribuida a Medina Collado.
Además de Ángel Avilés Conde y Carlos Medina Collado, Reniec denunció a los médicos Julio Peralta Roncal y Raúl Durán Vargas. Peralta aparece relacionado con el certificado que habría consignado como fallecido a Carlos Márquez Marrú, mientras que Durán Vargas figura en el documento correspondiente a Jorge Ortega Montes.
Ambos hombres fueron acusados de participar en el asesinato del obrero Gustavo Legay, ocurrido en 2014, y, de acuerdo con la información proporcionada, habrían simulado sus respectivas muertes para evadir a las autoridades.
Los casos investigados corresponden a distintos años: uno de 2016, otro de 2020 y otros de 2022. Desde Reniec indicaron que varios de estos hechos se produjeron durante el periodo de pandemia, cuando los procedimientos administrativos y sanitarios funcionaban de manera diferente a una situación normal.
“Los casos que refieres son casos antiguos, uno de 2016, uno de 2020 y los otros de 2022”, explicó un representante de Reniec. Luego agregó: “Si contextualizamos el 20 y el 22, son periodos en los que la pandemia nos obligó a trabajar de una manera distinta a la que trabajamos en una situación regular y eso podría haber sido utilizado por estas personas para generar esta declaración falsa”.
La investigación deberá determinar ahora cómo fueron emitidos estos certificados, quiénes participaron en cada trámite y si efectivamente existió una coordinación para registrar como fallecidos a personas que continuaban con vida. Por el momento, Reniec sostiene que los casos fueron denunciados y que las pesquisas permanecen pendientes.
La muerte documental de criminales que seguían vivos habría permitido que algunos de ellos permanecieran fuera del alcance de la justicia durante años. El caso de ‘Careca’ y la captura de John Barbarán en Argentina son los ejemplos que pusieron el problema nuevamente sobre la mesa y llevaron a Reniec a denunciar a cuatro médicos.
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