Bryan Jesús Vargas Vílchez, de 37 años, fue acribillado dentro de su camioneta cuando llegaba a su vivienda en la urbanización Palermo, en Puente Piedra, acompañado de su pequeño hijo, y la Policía sospecha que el homicidio podría tratarse de un ajuste de cuentas. Dos sujetos habrían participado en el ataque y luego escaparon dejando una motocicleta abandonada cerca del lugar.
El crimen ocurrió alrededor de las 9 de la noche del jueves 13 de agosto. La víctima acababa de llegar a casa y se encontraba al volante cuando, según testigos, un sujeto se acercó caminando hasta el vehículo y abrió fuego a corta distancia.
Los disparos alcanzaron al conductor, que quedó sin vida en el asiento. Las primeras versiones hablan de al menos ocho balazos, mientras que otras señalan que los atacantes efectuaron dos disparos. En la escena, los peritos de Criminalística recogieron 15 casquillos.
Lo más doloroso ocurrió dentro del propio vehículo. El menor que acompañaba a su padre presenció el ataque y quedó como testigo de la violenta muerte. La familia llegó poco después hasta el lugar, pero prefirió guardar silencio ante las cámaras y no brindar detalles sobre posibles amenazas que hubiera recibido el fallecido.
Tras disparar contra Vargas Vílchez, los atacantes escaparon del lugar. De acuerdo con algunas versiones, el sicario huyó primero a pie en dirección a un skatepark cercano, donde un cómplice lo esperaba en un vehículo menor.
Otros testigos indicaron que dos hombres llegaron a bordo de una motocicleta, cometieron el ataque y luego dejaron la unidad para continuar la fuga a pie. La Policía encontró una motocicleta de color verde abandonada a pocas cuadras de la escena.
Los investigadores sospechan que ese vehículo pudo haber sido utilizado por los responsables para escapar y posteriormente abandonado con la intención de evitar ser rastreados. La unidad fue incautada y será sometida a peritajes para buscar huellas u otros elementos que permitan identificar a quienes la utilizaron.
Algunos vecinos sostienen que los atacantes habrían estado siguiendo a Vargas Vílchez antes de interceptarlo. Esta versión será contrastada con los testimonios y demás evidencias que recopile el Departamento de Investigación Criminal (Depincri), encargado de las diligencias.
La ausencia de cámaras de videovigilancia en algunas calles cercanas podría complicar la reconstrucción del recorrido realizado por los homicidas. Los agentes, sin embargo, buscan verificar la existencia de dispositivos públicos o privados que hayan registrado la llegada de la motocicleta o la posterior huida.
La forma en que se produjo el ataque llevó a los investigadores a considerar inicialmente la hipótesis de un presunto ajuste de cuentas. Los agresores habrían actuado directamente contra Vargas Vílchez, sin que hasta el momento se haya establecido de manera definitiva el motivo del homicidio.
Personas cercanas señalaron que el fallecido era aficionado al deporte, practicaba fútbol con frecuencia y participaba en torneos de la liga distrital de Puente Piedra. Incluso indicaron que había regresado de realizar actividad física poco antes de llegar a su domicilio.
En la zona también circuló la versión de que Vargas Vílchez sería hermano de un efectivo policial. Sin embargo, las autoridades no brindaron mayores detalles sobre ese supuesto vínculo y los familiares evitaron pronunciarse sobre el caso.
Los peritos de Criminalística y representantes del Ministerio Público realizaron el recojo de evidencias, la fijación de la escena y el levantamiento del cuerpo. Los 15 casquillos encontrados serán parte de los elementos que deberán ser analizados durante las pesquisas.
Mientras tanto, los agentes del Depincri recopilan las declaraciones de los vecinos y buscan establecer con precisión cómo llegaron los atacantes, por dónde escaparon y quiénes podrían haberlos ayudado. También se revisarán las cámaras de seguridad que puedan existir en los alrededores.
El pequeño hijo de Bryan Vargas quedó en medio de una escena que difícilmente podrá borrar de su memoria. Su padre estaba llegando a casa cuando fue atacado a balazos. Ahora los investigadores tienen la tarea de reconstruir aquellos últimos minutos y encontrar a los responsables del homicidio ocurrido en Palermo.
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