¡CUÁNTO DOLOR!. Los restos de la pequeña de doce años, asesinada por el depravado Jerson Juárez Tapia (26) recibieron el último adió en el cementerio municipal de Pachacámac, en medio del dolor de sus padres, sus seres queridos y sus compañeritos de colegio.
Visiblemente afectados por el trágico hecho, los familiares no podían ocultar su tristeza por lo sucedido. Ellos llegaron hasta el cementerio municipal de Pachacámac cargando el féretro con los restos de la pequeña.
También llegaron hasta el lugar sus compañeros del colegio Juan Váler, que no daban crédito a que su amiga ya no estaría más con ellos. En medio de estos dolorosos momentos, muchos gritaron justicia, en reclamo de la máxima pena para el asesino Jerson Juárez Tapia.
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