Boris Fabián Ancajima y Angie Catherine Álvarez Zapata se convirtieron en las víctimas mortales de un sangriento atentado ocurrido en una concurrida picantería de Piura. Lo que parecía una jornada de celebración terminó en tragedia tras la irrupción de sujetos armados que sembraron el pánico entre los asistentes.
El hecho se registró la tarde del miércoles 29 de julio en la picantería Flavio, ubicada en la calle Ica, en el distrito de Castilla. La escena ocurrió a escasa distancia de la municipalidad distrital y provocó alarma entre vecinos y comensales que se encontraban en la zona.
De acuerdo con los primeros reportes, los agresores ingresaron al establecimiento y abrieron fuego contra las personas que permanecían en el interior. Testigos indicaron que se escucharon más de ocho detonaciones antes de que los responsables escaparan del lugar.
Como consecuencia de la balacera, Boris Fabián Ancajima, de 27 años, perdió la vida en el sitio. Por su parte, Angie Catherine Álvarez Zapata, de 26 años, fue trasladada de emergencia al Hospital José Cayetano Heredia con una lesión abdominal causada por proyectil de arma de fuego.
La joven ingresó al centro médico con pronóstico reservado; sin embargo, falleció minutos después. Según la información difundida por las autoridades, su deceso fue registrado a las 4.08 de la tarde.
Además de las dos víctimas mortales, una mujer de 35 años resultó afectada por un impacto en la zona abdominal y continúa bajo atención especializada. Asimismo, un hombre de 55 años fue evacuado al Hospital Santa Rosa para recibir tratamiento.
Las investigaciones preliminares señalan que todas las personas afectadas compartían un momento en el negocio cuando ocurrió el atentado. La rápida intervención de los equipos de emergencia permitió trasladar a los sobrevivientes a distintos establecimientos de salud.
Tras el crimen, efectivos de la Dirección de Investigación Criminal de la Policía Nacional llegaron al inmueble para iniciar las pericias correspondientes. Los agentes acordonaron el área y recopilaron elementos que podrían contribuir al esclarecimiento de los hechos.
Durante la inspección, los especialistas encontraron 19 casquillos de bala. En paralelo, representantes del Ministerio Público realizaron el levantamiento del cuerpo de la víctima que murió en la picantería y ordenaron las acciones necesarias para continuar con las indagaciones.
Hasta el momento, las autoridades no han determinado qué motivó el ataque ni quiénes participaron en el acto criminal. Tampoco se ha confirmado si los fallecidos eran el objetivo directo de los responsables.
Mientras continúan las diligencias, la Policía Nacional mantiene abiertas varias líneas de investigación para identificar a los implicados y reconstruir lo sucedido en este establecimiento de Castilla que terminó convertido en escenario de una tragedia.
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