El resultado de las pericias añade una nueva pieza a la investigación que busca reconstruir cómo fue interceptada la camioneta de Jenss Lara, de 31 años, cómo se produjo su secuestro y qué participación tuvieron los sospechosos en el ataque que terminó con cuatro personas asesinadas. Los primeros cinco detenidos por el caso dieron positivo en la prueba de residuos de disparo de arma de fuego
Los exámenes fueron practicados a Frank Junior Quezada Cruz, Julio Zavaleta Quezada, César Iván García Rivera, Ángel Fabricio Bocanegra Linares y José Miguel Cerrepe Dávila. Los informes de la Dirección de Criminalística registran la presencia de elementos asociados a residuos de disparo en las muestras obtenidas de las manos de los detenidos.
La información sobre los resultados fue conocida a través de documentos periciales incorporados a la investigación. Las actas de toma de muestras, oficios e informes detallan el procedimiento aplicado por el laboratorio de criminalística a cada uno de los examinados.
Los documentos también consignan el lacrado de las muestras, los formatos de indicios y los registros de cadena de custodia. Allí figuran datos como la fecha y hora en que fueron recogidas las muestras, el laboratorio donde se efectuó el procedimiento y las condiciones en que los indicios fueron remitidos para su análisis.
Para el coronel PNP en retiro y perito balístico Max Anhuamán, el hallazgo representa un avance dentro de la pesquisa. “Desde una lectura técnico-criminalística, esta pericia constituye una señal positiva y objetiva del avance de la PNP”, sostuvo.
El especialista explicó que en las manos de los cuatro intervenidos mencionados en su análisis se encontraron “plomo, antimonio y bario, elementos compatibles con residuos producidos por disparos de arma de fuego”. Por ello, consideró que se trata de un hallazgo científico que fortalece la línea investigativa.
Sin embargo, Anhuamán también puso una precisión sobre el alcance de estos resultados. “Un resultado positivo de residuos de disparo no identifica por sí solo al autor material ni determina qué arma utilizó”, advirtió.
Según el perito, los residuos pueden demostrar contacto reciente con un ambiente donde hubo un disparo, manipulación de un arma o proximidad a una detonación. Por esa razón, señaló que el verdadero valor de la prueba aparece cuando sus resultados coinciden con las demás evidencias obtenidas por los investigadores.
Mientras las pericias avanzan, los investigadores realizaron diligencias antropométricas en el cruce de la avenida Húsares de Junín y la calle Isabel de Bobadilla. El procedimiento se extendió hasta aproximadamente las cinco de la mañana y contó con la participación de al menos 12 detenidos.
Para esta diligencia se utilizó el vehículo original en el que fueron encontradas sin vida las cuatro víctimas, dos hombres y dos mujeres. También se empleó una camioneta blanca similar a un patrullero, utilizada durante el ataque para simular un operativo policial.
Los detenidos fueron vestidos con uniformes negros y cascos tácticos para recrear la indumentaria atribuida a los sicarios, quienes habrían utilizado prendas características del Grupo Grecco para engañar a sus víctimas.
Los resultados de las pruebas de absorción atómica no determinan por sí solos quién disparó ni cuál fue el papel específico de cada investigado. Ahora deberán ser contrastados con las pericias balísticas, las imágenes de las cámaras de seguridad, los rastros biológicos y los demás elementos recogidos durante la investigación.
El caso continúa abierto para establecer quiénes planificaron y ejecutaron el ataque que terminó con cuatro personas asesinadas y el secuestro de Jenss Lara, posteriormente liberado. La investigación también busca determinar si el crimen habría sido dirigido desde Bolivia por Jhonsson Cruz Torres, señalado como cabecilla de la organización criminal ‘Los Pulpos’.
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