Tragedia y dolor. Una mujer fallecida, veinte heridos, niños llorando que de milagro salvaron de morir, fue el estremecedor resultado del choque, despiste y volcadura de una combi de transporte público que aplastó una casa, en Jicamarca, Lurigancho-Chosica.
Minutos antes de las 8 de la mañana, una camioneta rural, conducida por Rodolfo Sánchez Apolinario (49), con varios pasajeros, entre ellos escolares, iba en bajada por la avenida Unión Jicamarca.
Por causas que se investigan, el chofer perdió el control del vehículo y a su paso desenfrenado impactó violentamente contra un mototaxi, en el que estaban Catalina Pomalaya Arauco (53) y sus dos nietos, Sebastián (11) y Daisa (8).
Tras la colisión, la mujer falleció y uno de los menores se encuentra grave. El vehículo menor quedó destrozado.
La combi continuó su loco recorrido por la pendiente y chocó a una camioneta, en la que iban Edgar Ramírez y su hija Juliet (15), quienes afortunadamente resultaron ilesos.
Siete cuadras abajo, el carro se salió de la pista y al voltearse, cayó sobre una vivienda, destrozándola.
Con ayuda de vecinos, los pasajeros, entre ellos varios alumnos, salieron de la combi. Algunos niños, tras ver de cerca la muerte, sufrieron una crisis nerviosa y salieron llorando.
Todos los heridos fueron llevados al hospital de Lima Este, en Ate Vitarte.
Mientras tanto, el chofer de la combi quedó detenido en la comisaría de Jicamarca Anexo 8.
Indignados, pobladores bloquearon con piedras la autopista y exigieron a las autoridades acciones inmediatas para evitar este tipo de hechos. (E. Cirilo) b
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