
La crisis generada tras las Elecciones Generales 2026 provocó un remezón en el sistema electoral peruano. En medio de cuestionamientos por fallas en la organización del proceso, Piero Corvetto presentó su renuncia al cargo de jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
Las críticas surgieron luego de reportarse retrasos en la distribución del material electoral, así como la pérdida de dispositivos con actas y dificultades que afectaron a miles de ciudadanos, principalmente en Lima, durante la jornada del 12 de abril.
Estos hechos derivaron en pedidos de dimisión, denuncias ante el Ministerio Público y el inicio de investigaciones para determinar posibles responsabilidades en la conducción del proceso electoral.
“Considero necesario e impostergable renunciar a la responsabilidad otorgada, en el interés que se organice y ejecute la segunda vuelta de la elección presidencial en un contexto de mayor confianza ciudadana con la ONPE”, se lee en la carta presentada por Piero Corvetto.
“Pueden buscarse respuestas en la competencia interna de la organización, que sin dudas las hay, y sobre las que me corresponda responderé; quedan muchas interrogantes que habrá que dilucidar vía una investigación imparcial y exhaustiva que no tienen explicación en la cadena logística de la organización, tantas veces aplicada”,
“Deseo que mi renuncia contribuya a generar un clima de mayor confianza hacia las elecciones, y estoy seguro de que quien me suceda va a contribuir a construir un contexto político adecuado para la celebración exitosa de la segunda vuelta presidencial”, indica gran parte del texto.
Renuncia busca recuperar confianza en proceso electoral
El documento fue dirigido a la presidenta de la Junta Nacional de Justicia, María Teresa Cabrera, en medio de un escenario que exige garantías para el desarrollo de la segunda vuelta electoral.
La salida de Corvetto se concreta días después de la primera vuelta, en un escenario marcado por la presión política y el malestar ciudadano ante las irregularidades reportadas.
Hasta el momento no se tienen respuestas claras sobre los cuestionamientos por la gestión logística del organismo electoral, considerada clave para asegurar la transparencia y normal desarrollo de los comicios.
Mientras tanto, las investigaciones continúan para esclarecer lo ocurrido durante la jornada electoral, en la que diversos incidentes pusieron en entredicho la eficiencia del sistema y obligaron a replantear medidas de cara al siguiente proceso.











