Dos escolares investigados por la presunta agresión sexual a un compañero del Liceo Naval Almirante Guise se negaron a someterse a nuevas evaluaciones psicológicas solicitadas por el Instituto de Medicina Legal del Ministerio Público. Los adolescentes, que permanecen internados en el centro juvenil Maranguita, rechazaron las pericias que buscaban conocer sus rasgos de personalidad, niveles de agresividad e impulsividad y perfil psicosexual.
La negativa fue confirmada por María Lamas, psicóloga forense de la Fiscalía, quien tenía a su cargo estas evaluaciones. “No han permitido la evaluación, es decisión de ellos”, manifestó al ser consultada sobre la postura de los investigados.
La especialista explicó que Medicina Legal no había participado en los primeros exámenes psicológicos practicados a los adolescentes cuando ingresaron al centro de rehabilitación. Por ello, las nuevas pruebas permitirían realizar una evaluación forense más completa de sus antecedentes personales y de los hechos materia de investigación.
Las primeras evaluaciones estuvieron a cargo de un especialista de Maranguita y permitieron clasificar a cuatro alumnos con riesgo moderado de reincidir en una agresión sexual, mientras que otros dos obtuvieron riesgo bajo.
Los dos adolescentes que ahora rechazaron las nuevas pericias estaban dentro del grupo considerado de riesgo moderado. Incluso, uno de ellos fue descrito con predisposición a la delincuencia.
Además, ambos fueron señalados por la propia víctima como los escolares que lo sujetaron de los brazos para que se pudiera cometer la agresión sexual dentro de una cúster. Su negativa a pasar por los nuevos exámenes se produce mientras continúa la investigación del caso.
Lamas explicó que las evaluaciones psicológicas forenses responden a requerimientos específicos de las autoridades. “La fiscalía o el juzgado que está a cargo de la investigación solicitan específicamente algunos lineamientos de lo que ellos están interesados, como características comportamentales y ese tipo de cosas”, precisó.
Las pericias fueron programadas para esta semana y otros escolares también debían pasar por las evaluaciones. Sin embargo, todavía quedaba por conocer si los demás adolescentes adoptarían la misma decisión que sus compañeros.
Mientras tanto, familiares de los dos alumnos que debían ser examinados se acercaron a Maranguita, aunque evitaron declarar ante las cámaras. La próxima audiencia del caso está prevista para el 17 de noviembre.
Sobre la importancia de estos exámenes, un especialista advirtió que una pericia psicológica o psiquiátrica bien realizada permite identificar características de la personalidad de los investigados, pero también tiene limitaciones. “Sigue siendo el reflejo de un acto en un momento”, señaló.
El especialista agregó que una evaluación individual puede arrojar resultados aparentemente favorables, pero consideró que el análisis debe centrarse también en la actuación conjunta de los involucrados: “Individualmente le pueden salir perfectos, pero aquí lo que tiene que analizarse es qué sucedió colectivamente”.
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