Diez integrantes de una familia murieron durante el incendio que consumió una vivienda en la calle Pisagua, en la urbanización Manzanilla, en La Victoria, y la Policía confirmó que la tragedia habría sido provocada. La Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) informó que ya identificó a los presuntos responsables y señaló que el ataque estaría relacionado con una disputa entre grupos que compiten por el transporte informal con mototaxis eléctricas en los alrededores de Gamarra y La Paradita.
El caso dio un giro tras las diligencias realizadas por los agentes especializados. Para la Policía, los indicios recogidos en la escena, el perfil de las víctimas y la forma en que se inició el fuego permiten sostener que no se trató de un hecho fortuito, sino de un acto criminal que terminó cobrando la vida de cinco adultos y cinco menores de edad.
El director de la Dirincri, general PNP Víctor Revoredo, afirmó que las investigaciones ya permitieron establecer una línea clara sobre el origen del ataque. “Como móvil de los hechos, hasta este momento, del perfil del lugar, del perfil de las víctimas y del modus operandi, se tiene que ha existido una competencia desleal, criminal, por parte de otro grupo que vio el crecimiento de esta persona. Anteriormente habían tenido una pelea por un espacio donde estos vehículos informales ocupaban para brindar sus servicios”, declaró.
El alto mando agregó que las pesquisas avanzan de manera coordinada con el Ministerio Público y que la organización involucrada ya fue identificada. “Se tiene claramente la línea de acción. Se tiene objetivamente la trazabilidad y este lamentable evento criminal ha sido generado por un grupo de personas que deslealmente venían pugnando el trabajo informal en una zona cercana al lugar donde ocurrió el hecho”, manifestó.
De acuerdo con la inspección técnico-policial, el incendio se habría iniciado en una mototaxi eléctrica estacionada frente a la vivienda. La hipótesis principal es que los atacantes pretendían incendiar ese vehículo, pero las llamas alcanzaron rápidamente el inmueble debido a las condiciones del lugar.
Revoredo explicó que la vivienda tenía materiales altamente inflamables por las actividades que realizaba la familia. “La escena, de acuerdo con la inspección técnico-policial, ha sido el vehículo menor que fue incendiado por estos sujetos. Pero el desplazamiento del fuego y la precariedad de la zona, donde había cartón y reciclaje de colchones, generaron una propagación rápida”, precisó.
El jefe policial también indicó que la familia se dedicaba al reciclaje de colchones y que, con ese trabajo, había adquirido mototaxis para brindar servicio de transporte, situación que, según la investigación, habría originado conflictos con otro grupo que operaba en la zona.
Pese a los avances, el general evitó revelar mayores detalles sobre la identidad de los sospechosos. “Más pormenores no podemos dar en estos momentos porque los vamos a capturar”, afirmó, al señalar que las diligencias continúan para ubicar tanto a los autores materiales como a quienes planificaron el ataque.
La Dirincri informó además que los primeros protocolos de necropsia practicados por el Instituto de Medicina Legal establecieron que las diez víctimas fallecieron por asfixia provocada por la inhalación de monóxido de carbono.
“La causa de muerte violenta criminal ha sido originada por inhalación de monóxido, lo cual les ha originado una asfixia”, sostuvo Revoredo al dar a conocer los resultados preliminares de los exámenes forenses.
Desde las primeras horas posteriores al incendio, los familiares habían denunciado que el fuego fue provocado por delincuentes que buscaban atacar las mototaxis utilizadas para el transporte de pasajeros y carga en Gamarra. Incluso relataron que la familia había recibido amenazas relacionadas con el cobro de cupos y que el negocio ya había sufrido ataques previos.
Mientras continúan los peritajes, la Policía mantiene abierta la investigación para consolidar las pruebas, identificar plenamente a todos los implicados y capturarlos. La tragedia ocurrida en la calle Pisagua dejó diez vidas truncadas y ahora es investigada como un presunto crimen que habría tenido como origen la violenta disputa por el control del transporte informal.
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