“A mi hija le han querido matar”. Con esta frase, la madre de una adolescente de 15 años denunció el ataque que sufrió su hija el pasado 15 de setiembre dentro del colegio José María Arguedas El Progreso, en Carabayllo. La menor habría sido interceptada por cuatro compañeras en un aula de segundo grado de secundaria y terminó con una herida en la cabeza, además de dolores en distintas partes del cuerpo.
Parte de la agresión quedó registrada en imágenes difundidas por estudiantes del propio plantel. En el video se observa a la menor siendo interceptada dentro de las instalaciones educativas, mientras, según el relato de su madre, una escolar la sujetaba de los cabellos y otras la golpeaban.
“La niña le empieza a agarrar de los pelos. Mi hija se quiere parar y le comienzan a dar puñetes y patadas entre varias”, contó la mujer entre lágrimas a Latina Noticias.
El episodio ocurrió durante el horario escolar. La madre recordó que un auxiliar se comunicó con ella para avisarle que su hija había sido atacada y que estaba sangrando. “Señora, su hija sufrió una agresión, venga que su hija está sangrando”, fue el mensaje que, según la denunciante, recibió del trabajador.
La adolescente tuvo que ser trasladada a un hospital debido a la cantidad de sangre que presentaba. Para su familia, la preocupación no terminó con la atención médica, pues la menor continúa afectada por lo sucedido y, según su madre, tiene temor de regresar al colegio.
La mujer señaló que serían cuatro las estudiantes involucradas y que una de ellas, de 16 años, habría tenido una participación principal en el ataque. Además, aseguró que esta escolar ya habría protagonizado situaciones similares durante el año pasado.
“Todos sabían. Al día siguiente sabían todo y no se reportó nada”, afirmó la madre, cuestionando la respuesta que habría recibido por parte del plantel tras lo ocurrido.
La denunciante también aseguró que durante la agresión una de las escolares le decía a su hija: “Muérete, muérete”. Según su versión, las involucradas serían compañeras de aula de la adolescente.
Después del ataque, la menor continuó presentando molestias físicas. “Mi hija está traumada. Le duele toda la cabeza y el cuerpo”, manifestó su madre.
El último viernes, la adolescente pasó por exámenes en el Instituto de Medicina Legal. De acuerdo con la familia, las evaluaciones permitieron constatar las lesiones que habría sufrido durante la agresión.
La situación también generó preocupación entre otros padres de familia. Un grupo numeroso llegó al colegio para exigir medidas frente al bullying y reclamar justicia y protección para la estudiante de 15 años.
El director del colegio José María Arguedas El Progreso, Luis Riquero, señaló que tomó conocimiento de lo sucedido el miércoles 16 de setiembre, un día después del ataque.
“Tomé conocimiento de este caso el día miércoles 16 de septiembre. El caso está en trámite con el psicólogo, siguiendo los protocolos correspondientes que señala la norma”, declaró el director.
Riquero indicó además que el colegio comunicó el caso a la UGEL durante el transcurso de la semana y que se viene citando a los padres de las estudiantes involucradas. También confirmó que son cuatro las escolares identificadas como participantes en la agresión.
“Se han adoptado las medidas que corresponden”, afirmó el director.
Entre las acciones que evalúa el plantel está que las estudiantes involucradas continúen recibiendo el servicio educativo mediante la modalidad virtual. Esta posibilidad será coordinada con sus padres para definir cómo continuarán sus estudios.
Mientras las autoridades educativas revisan el caso, la familia de la adolescente exige que se determinen las responsabilidades por la agresión y que se adopten medidas para proteger a la menor.
La madre, en tanto, sostiene que su hija no ha podido regresar al colegio después del ataque, mientras que, según su versión, las estudiantes señaladas continúan asistiendo a clases. El caso permanece en trámite ante las autoridades educativas.
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